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A través de… la nada

11 Oct, 2013 Etiquetas: , , ,

Through the never “una innovadora película musical en 3D. Combina un espectacular y nunca antes visto concierto en vivo de Metallica, creado especialmente para la película, y una narrativa de suspense como refuerzo. Una cruda y visceral experiencia cinematográfica”, o algo así decía.

TEXTO: SAMUEL SEGURA

 All that is, ever
Ever was, will be, ever
Twisting, turning, through the never

Through The Never, Metallica

He aquí la película de una banda que (alguna vez hace muchos años dijo) jamás haría un videoclip.

Through the never “una innovadora película musical en 3D. Combina un espectacular y nunca antes visto concierto en vivo de Metallica, creado especialmente para la película, y una narrativa de suspense como refuerzo. Una cruda y visceral experiencia cinematográfica”, o algo así vende la sinopsis oficial.

Yo digo que es un bodrio, una reverenda mamada, un timo.

La decadencia de una banda en alta definición.

Porque lo único que vi fue, y muy de cerca, la calva de mi amado Ulrich en todo su esplendor; alcancé a distinguir un parche de Motörhead por la zona de la espalda baja del chaleco de Hetfield; las canas estilo Tigre del Norte de Hammett, y el furioso andar con su bajo a cuestas de Robert Trujillo.

Pero vámonos despacio, al principio (no ese asqueroso de esta cinta, donde el propio Trujillo aparece cimbrando el espacio donde ensaya por la potencia de sus amplificadores):

Me abstuve de leer comentarios previos y reseñas posteriores acerca de la película (según yo para evitar los prejuicios), pero me fue imposible sortear la publicidad que anunciaba, rimbombante, la llegada a los cines del mundo de este aborto. Y así me fui al cine, virgen, gorreando la entrada, pero casi al instante de postrar mi trasero en aquel asiento hediondo, pensé (por primera vez en mi corta trayectoria como seguidor de la banda): ¿Qué chingados pasó con Metallica?

Porque ha habido gente (incluido quien escribe esto, en algún lugar de esa lista) que hemos tolerado, alegando apertura mental, los tropiezos que otros han señalado con insistencia (desde 1991, algunos), que consignan la muerte de Metallica. Para mí, Load y Reload, Death Magnetic, son discos muy respetables, y todavía me pasan St. Anger y Lulu (porque me cae chingón Lou Reed). Pero ya hacer un festival donde tú eres el protagonista, y luego una película donde tú eres el protagonista, va más allá de cualquier megalomanía y confirma aquellas teorías: Metallica cayó de rodillas ante las redes del mercado. Sí, era evidente, pero habíamos quienes (y yo aún después de esto), mirábamos más allá, en profundidad y en esencia, según, el trabajo de estos hombres.

Entonces no sé en qué mierda pensaban los cuatro jinetes cuando dijeron “esto es buena idea”, ni mucho menos quiero pensar que vieron Through the never y dijeron “nos gusta”. Es muy triste (no sólo el hecho de que hayan escrito ellos la película –hablando muy mal de su inspiración– sino el fiasco), y da rabia que a uno le vean la cara con tanto descaro. Ni el episodio Napster supera esto. Metallica no ha hecho algo peor.

Porque no hay un solo momento emotivo en la supuesta trama de apoyo que va paralela al concierto (cualquier película de Disney es mejor; es más, el tráiler previo a esta proyección, el de Gravedad, de Alfonso Cuarón, fue mucho más intenso). Uno no se emociona, no vibra, no llora, no canta. ¡No canta! 

Y como pasaban y pasaban los minutos pero no pasaba nada en la pantalla, estuve meditando todo el rato: ¿por qué no se simplificaron las cosas y vendieron este concierto en un sencillo dvd casero, que llevara la leyenda de “grabado en tal lugar, durante la gira tal, donde mostramos tal escenario”, además de señalar con claridad que usarían técnicas cinematográficas para su grabación? ¿Por qué no nomás nos enseñaron el concierto con esas bellas tomas a detalle (que mostraron su lado humano, en el que el músico se equivoca o se rasca el culo) y se dejaron de mamadas? Eso habría sido muy valioso, considero, y te la comes doblada, pero no estás a la expectativa de ver qué le pasa al insulso público que expresa un solo mateo y un solo slam esa hora y media, siempre sonriente, exudando felicidad como en un show familiar, mientras el insulso protagonista sufre fumadas y lugarcomunescas aventuras, superadas en acción por cualquier filme de Stallone.

No hay un solo momento que trastoque ninguna fibra en la película, insisto, si a esta ocurrencia se le puede llamar así. Porque eso es: una ocurrencia trasnochada de algún magnate al que solo le importa el dinero. Al diablo si tu producto es de calidad. Allí estarán los fans yendo y atiborrando las salas de cine y nuestros bolsillos (eso me imagino que expresan esos magnates mientras ríen malévolamente). E imagínense ustedes que la parte de los créditos es la mejor (a mi gusto, un excelente videoclip en vivo). Creo que eso de que los créditos sean lo mejor de una película (o de cualquier cosa) está de la chingada.

Through the never es la película de una banda que alguna vez dijo no grabaría un videoclip. La prueba irrefutable de a qué grado se ha vendido.

Acá el tráiler:



Samuel Segura
Samuel Segura
Obrero de la palabra escrita. En Twitter: @SamBodoque




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