Recomendamos

Activismo… ¡Por humanidad!

18 Feb, 2014 Etiquetas: ,

Pasar de la queja a la acción es la premisa del llamado activismo creativo que impulsa el español Nicko Nogués y cuya esencia mezcla al activismo y a la publicidad.

TEXTO: LIZBETH HERNÁNDEZ / FOTOS: CORTESÍA NICKO NOGUÉS

Cynthia y su madre esperan afuera de un hospital público en la ciudad de México. Son las 5 de la tarde.  Una mujer sale con un bebé recién nacido en los brazos. Cynthia se acerca a ella:

—¿Vienes sola? —pregunta, mientras la mujer con el bebé la mira como diciendo “de qué hablas”.

—¿Vienes sola? —insiste Cynthia. La mujer observa con un “sí, ¿por?” en el rostro.

—Es que, ve, te quiero regalar esto —suelta Cynthia y señala la canasta que lleva entre los brazos. —¿Me lo aceptarías?

Cynthia percibe la duda de la mujer frente a ella.

—Te explico, es que estoy haciendo 21 días de bondad. Y quiero hacer algo por los demás. Me gustaría regalarte esto a ti. ¿Me dejas? —explica Cynthia.

—Sí. —La mujer acepta la canasta en la que Cynthia colocó los productos para bebé que compró en una venta de outlet hecha por Johnson & Johnson.

Después Cynthia y su madre llevarán a la desconocida a su casa. Sabrán que “su hijo nació con un problema en el riñón, por eso no les habían dado el alta hasta esta tarde. Su madre murió tres meses atrás y su marido tenía que trabajar.”

Cynthia logra realizar la acción que se fijó para su tercer día de bondad.

&

Los 21 días de bondad de los que habló Cynthia son parte de Humanity, una iniciativa de activismo creativo  emprendida por el publicista español Nicko Nogués, cuyo fin es “ganar humanidad”.

“Lo que hago es detectar un problema, proponer una solución, una idea creativa “, dice Nicko Nogués: “en el caso de 21 días el problema era muy evidente: en estas ciudades tan grandes en que vivimos parece que al final sólo te acabas preocupando por ti […], estaría muy bueno inventar algo, un programa para preocuparse más por el resto de la gente”.

De cuando el activismo y la publicidad se encuentran

Si observamos nuestro entorno, detectaremos problemas sociales, económicos y políticos. Ante esto habrá quienes exijan soluciones, ya sea a través de una protesta (el cierre de una calle, una marcha), o llevando el reclamo a Internet. 

Harán activismo.

El activismo es parte de la vida social. Basta echar un vistazo a la historia para ver cómo a partir de una acción o un reclamo se han formado movimientos (por los derechos de las mujeres, contra la homofobia, pro derechos de migrantes) para impulsar cambios, transformaciones o reivindicaciones en distintos ámbitos: político, económico, ambiental, laboral, educativo.

Las formas de hacer activismo se han modificado. Internet ha permitido a activistas incorporar herramientas y espacios para impulsar sus movimientos (activismo digital). Mario Orefice, de la Universidad de Urbino, esbozó esta transformación en el documento Structure of Communications and Narrative Construction of Social Movements within Social Networking Sites: The Purple People’s Experience en cuya introducción describe 3 escenarios: 1) El uso de la red como alternativa complementaria de difusión y organización, 2) La red como espacio de interacción y generación de información (wikis, blogs) y 3) La red como lugar para gestar y organizar. 

En este último escenario es en el que se pueden ubicar, por ejemplo, las 100 iniciativas de activismo digital contenidas en un catastro para el proyecto “Medios Sociales e Incidencia Ciudadana: ¿Hacia una nueva legitimidad?” realizado por Salvador Millaleo y Patricio Velasco. 

&

Dentro de las plataformas y herramientas de que se han valido activistas también están las redes sociales. Su uso, influencia y repercusión, han sido debatidos en los últimos años. Veamos: en 2010, Malcolm Gladwell causó polémica con su artículo Small Change: Why revolution will not be tweeted. “Lo que Twitter y Facebook pueden hacer es presentar a un gran grupo de gente un tema o cuestión. La parte difícil es lograr que vayan más allá de esa presentación y profundicen –y ese salto exige alguna forma adicional de compromiso social”, dijo Gladwell en respuesta a Travis W. Gillison en un Ask the Autor del New Yorker, medio que publicó el artículo.  

La postura de Gladwell fue replicada: Ev Williams y Biz Stone, fundadores de Twitter, resaltaron que el uso del microblogging era complementario al activismo. Y la socióloga Zeynep Tufekci respondió que las redes sociales son clave para el cambio social.  

En 2011, Clay Shirty en el artículo The Political Power of Social Media, publicado por Foreign Affairs, comentó que las “herramientas de los medios sociales no son un sustituto de la acción en el mundo real, sino una manera de coordinarlo”. 

Los debates y análisis siguen.

Recientemente, Micah White ha señalado que el activismo se ha “contaminado con la lógica del marketing y la lógica informática” y ahora es clicktivism. Según White, se está librando una batalla por el alma del activismo: “se trata de una lucha entre los activistas digitales, que han adoptado la lógica del mercado, y aquellos organizadores que se oponen vehementemente a la mercantilización de cambio social.”

No obstante, el “espacio cívico virtual” incluye a “personas que ya están motivadas, pero que pueden no ser conscientes de un problema. Su principal barrera para convertirse en un activista era el conocimiento”, dijo Alexander White en el artículo Can online environmental activism deliver change offline

En años recientes basta recordar el impacto de la Primavera Árabe, las movilizaciones en Brasil, el movimiento estudiantil en Chile, las acciones de 15M y Occupy Wall Street o las de  #YoSoy132 en México, por citar algunos ejemplos, en las redes sociales.  

&

Para Nogués el activismo muchas veces se ha quedado en la protesta, “tradicionalmente el activista protesta contra algo de manera  pacífica o incluso violenta, y está bien, pero creo que hoy en día hace falta una evolución”. 

La evolución que Nogués ve (y en la que trabaja) incluye a la publicidad. Si el activismo se ha quedado en la protesta, la publicidad se ha estancado en “vender cosas que a nadie le importan”.

Dice Nogués: “la cosa va de detectar un problema en el contexto en el que vives y de ofrecer una solución a dicho problema en forma de una idea/producto servicio que inspire a mucha gente hasta el punto de hacerla involucrar y ser partícipes de esa idea/producto/servicio.”

Así, la primera definición del activismo creativo alude a esto escrito por Nogués: 

“Se buscan personas creativas capaces de llevar a cabo (o ayudar a llevar a cabo) ideas, acciones o actividades cuya intención es la de intentar efectuar un cambio verdadero y de índole social en el entorno que les rodea […] Al mismo tiempo, se buscan marcas y/o empresas que quieran impulsar dichas personas, ideas, productos  o  servicios, con todo lo necesario para que puedan llegar a más gente. El objetivo: ayudar a solucionar un problema, aumentando la calidad de vida.” 

Y se puede agregar que esa búsqueda de marcas o personas incluye Internet, aprovechando las posibilidades de las redes sociales.

bondad

De Humanity a Miracle

La primera vez que hablé con Nicko Nogués fue en diciembre de 2012. Entonces emprendía su primer activismo creativo desde México. Se trataba de  Vete, y aunque no tuvo los resultados esperados, el español siguió. Ya había emprendido: 365 días de festivales y Gracias Barcelona.

Nogués reside en México desde hace ya casi 2 años, llegó proveniente de Barcelona para integrarse a Flock como Director Creativo Ejecutivo Regional. En mayo de 2013 nos reunimos en un café en la colonia Roma. Nogués tiene 34 años y habla con entusiasmo.

—¿Cómo has visto la recepción de tus iniciativas en México?

—La recepción es muy buena, yo creo que México es un país con muchas oportunidades porque la gente se las inventa […] hay mucha gente que no espera a que alguien arregle las cosas […] Yo creo que el reto es el siguiente paso, aprovechar esa inventiva, ese instinto de supervivencia y creatividad, no para ir día a día sino para construir a mediano y largo plazo. Es un poco el reto que yo veo aquí; también es una oportunidad.

Nogués dice que para él hay dos tipos de personas: “están los miedosos y los cobardes, no creo que haya nadie valiente por naturaleza; lo que pasa es que hay miedosos que se atreven a dar un paso y se convierten en valientes y los cobardes jamás se atreven.”

&

Nicko echó a andar “Humanity”, que consiste en realizar 21 actos de bondad durante 21 días consecutivos, el 11 de marzo de 2013. Él mismo realizó el programa para “ganar bondad”. Quien deseara sumarse a la iniciativa tenía que descargarse un Kit con las indicaciones, una lista de 21 tareas sugeridas y reportar sus avances en redes sociales utilizando el hashtag: #21díasdebondad

Para sumarse a “Humanity” no hubo, ni hay, fecha límite: “Los 21 días se pueden iniciar hoy o en 5 meses o el año que viene. Son ideas que están ahí y en el momento que una persona la agarra esa idea está viva”, dice Nogués.

Esperanza Tapia supo de “Humanity” a través de Twitter (ella seguía a Nogués). Y decidió sumarse.

—En mi trabajo había un chavo que me decía: tú no necesitas hacer eso. Y yo: no, pero está padre. Otros amigos se burlaban: ay, sí, la hipócrita porque sólo en 21 días y ya después… Pero yo seguía muy clavada.

Una de las tareas que más le gustó a Esperanza fue regalar flores a una persona con la cara marchita: “trabajo en Polanco y afuera de la agencia las compré. Y en eso va llegando alguien [un compañero] y lo vi sacado de onda, y me pregunta para quién son las flores, y yo: para alguien que ande triste. Y dice: dámelas a mí. Solito el día o lo que estás haciendo hace que encuentres cómo cumplir la tarea”.

&

Cynthia Fuertes se enteró de los 21 días de bondad navegando en la red. Le gustó la propuesta y lo empató con un propósito que ella tenía en mente desde año nuevo: hacer algo para ayudar a otras personas.

Cynthia no siguió las acciones fijadas en el kit de “Humanity”, aprovechó que la iniciativa era flexible y agregó las propias. Así entre las tareas de sus días incluyó: adoptar (en lugar de comprar) un perro, regaló unos tenis a alguien que no conocía y participó en un maratón.

Un día fue a la Basílica y compró unas cajas con botellas de agua para repartirlas a peregrinos, “es súper rara la cara de la gente cuando quieres hacer algo por ellos”, cuenta. Para otra tarea se sumó a la campaña Limpiemos México de Tv Azteca. Participaron sus primos, sobrinos, sus padres. “Armamos limpiar un parque. Juntamos 10 bolsas de basura…Eso es lo más padre de los días, que termina siendo o jalando a más gente.”

&

Tras los 21 días de bondad Cynthia notó que “sí estamos súper deshumanizados. Además de la falta de sensibilidad de la gente por ayudar, cuando lo haces, es impresionante cómo la gente no se deja ayudar…No estás acostumbrado a que alguien te eche la mano”.

Y Esperanza percibió que “la gente ya está acostumbrada a que el prójimo no sea buena onda […] aquí en el DF no puedes ser tan confiado…no estamos acostumbrados a compartir”.

Para ambas, sumarse a iniciativas de activismo creativo puede ayudar a tener otra perspectiva. Sin embargo “no todo el mundo cree en esto”, comenta Esperanza. En el mismo sentido, Cynthia dice que es fácil que haya quien diga  “ay, está padre [lo de los 21 días], pero no aporta nada”.  

Poco después de “Humanity”, Esperanza decidió “hacer un ejercicio de tolerancia” y compartir con alguien más su casa: “después de vivir sola algún tiempo es complicado, más que con la edad uno se vuelve más quisquilloso pero lo intenté y justo una amiga estaba en problemas y ahora vive conmigo, me ha costado trabajo, sí, pero me ha ayudado a tolerar, aceptar y compartir con otra persona”.

&

—¿Qué sucede contigo tras “Humanity”?

—Muchas cosas, no puedo dejar de pensar, siempre estoy viendo qué puedo hacer. Lo que estoy intentando, a medio plazo, es cómo juntar mi profesión con lo que me gusta hacer, que son los activismo creativos. —cuenta Nicko.

Los 21 días de bondad cobraron fuerza:  más de 83.900 personas de países como España, México, Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Venezuela,  Perú, Ecuador, Argentina, Brasil o la India se han sumado a “Humanity”.

El impacto atrajo reflectores. El español fue invitado a ser speaker en TEDx San Miguel de Allende.

&

Nogués sabe que habrá quienes cuestionen sus acciones.  Este comentario hecho por el usuario messi2704 al video de “Humanity” en YouTube ilustra: “Sí claro, es absurda la lucha de la sobrevivencia pero que tan absurdo es hablar del karma y la bondad, por favor!!!” (sic). Otro motivo de crítica a su activismo tiene que ver con su profesión de publicista, de ello comentó en el Tumblr de los 21 días de bondad:

“Sobre el feedback recibido por el proyecto, la gran mayoría ha sido muy positivo. No obstante, las críticas que me han llegado sobre el proyecto Humanity” tienen que ver con:

1) El hecho de que yo sea publicista. Esto también sucedió con “Vete” y no hace sino reafirmar el tópico: la publicidad le importa muy poco a la gente y tal vez por eso, los publicistas, hagamos lo que hagamos, parece que nos anteceda una etiqueta que reza “Te quiero vender algo”. Esta crítica se entiende perfectamente, pues mi profesión está muy desprestigiada y precisamente por eso, desde hace años hago cosas como éstas y emprendo mis propios proyectos en paralelo a mi profesión, con el fin de aprender nuevas maneras que ayuden a cambiar y mejorar el sector en el que por ahora trabajo.

2) Algunos le critican al proyecto el tema de invitar a exponer públicamente la bondad, algo totalmente comprensible pero que me resulta muy curioso y ante lo que yo me pregunto sin ningún tipo de puritanismo: si ya exponemos socialmente y sin pudor nuestras vidas y cosas tan estúpidas como por ejemplo nuestras borracheras, ¿por qué no podemos hacer lo mismo con nuestros actos de bondad? Repito lo que ya comenté antes: soy de los que opinan que la pendejez se contagia, y por eso creo que lo bueno también.” 

Y eso conduce a otra pregunta:

—¿Cómo desmitificas al activista y al publicista que, en principio, parecen antagónicos? ¿Cómo los integras?

—Pues con lo que estoy haciendo. La publicidad es muy valiosa, es una responsabilidad de nosotros mismos, y cuando hablo de nosotros hablo en plural de gremio y de la profesión, sin ánimo de pedantería, hablo de mucha gente que está tratando de cambiar la industria desde adentro […] Y el activismo reivindica cosas para la gente. […] lo que denomino activismo creativo no es una protesta al uso, es una protesta que lleva al siguiente nivel de lo que podría hacer el activismo, que cada quien pueda hacer algo que afecte positivamente a ese contexto que le rodea. Para mí ese es el siguiente nivel del activismo. Y sí que se concilia muy bien una cosa con la otra siempre y cuando la publicidad sepa que tiene que cambiar.

&

En diciembre pasado Nicko Nogués lanzó Miracle, una startup para “hacer milagros”. Esta plataforma engloba su propuesta de ‘activismo creativo’. 

Los milagros (entre ellos “Vete” y “Humanity”) van pensados en crear soluciones a problemas específicos. 

Si bien existen iniciativas enfocadas a problemas más específicos, por ejemplo, en México está el trabajo de la Asamblea Comunitaria de Miravalle y la labor del colectivo RecuperArte y en Barcelona está Teaming, una red social que insta a una solidaridad “democrática y factible”, la aportación del ‘activismo creativo’ apunta a incorporar y a invertir en acciones de bondad más cotidianas, no “a los grandes problemas que siempre nos han planteado: salvar a las ballenas, paz mundial, reforestar bosques, capa de ozono. La idea es encontrarle solución a problemas mucho más tangibles y contemporáneos, como la falta de oportunidades en el país en el que vives, la pérdida ilusión por no poder dedicarte a lo que te gustaría o la falta de humanidad que hay en las ciudades” (sic), dijo Nogués al diario Clarín

Javier Barros del Villar, de Pijamasurf lo dice así: “desde cierta perspectiva, Miracle es una especie de inseminación al imaginario pop de una sociedad digital, con la semilla de la bondad. Y tratar de colar esta virtud humana en la arena cotidiana, la misma que está, en buena medida, ocupada por el entretenimiento, parece un hack interesante.”

Como se mencionó arriba, Miracle es una startup, un modelo de empresa que tiene buena proyección según la Revista Digital Universitaria de la UNAM. Y, al invitar a que las personas se suscriban y financien los milagros, cabe la pregunta ¿cómo se rendirá cuentas? 

Nogués aclara vía mail: “En el caso de los Milagros en los que hay una suscripción con costo, como por ejemplo VETE, es supersimple y transparente ver en directo a dónde está siendo destinado tu dinero, es decir, la gente puede ver a qué historia va y cómo esa historia aumenta en directo lo que ha conseguido para irse hasta que finalmente logra irse con las aportaciones de la gente. Es decir, en todo momento ves el efecto de tu dinero.” 

Nogués cree en su proyecto y ha dejado Flock para dedicarse de lleno a éste “con el fin de lograr que la iniciativa sea sostenible económicamente, en parte, involucrando a grandes marcas al proyecto”, dijo a El Mundo.

Hasta el momento 8,000 personas se han suscrito a Miracle para financiar los milagros. México ocupa el primer puesto. 

Sí, Nogués está poniendo a prueba otra de sus afirmaciones: “con un punto de conexión a internet puedes cambiar el mundo, sólo hace falta querer y hacerlo, pasar de la queja a la acción. Lo que no hacemos nos pasa factura”.

 

Imagen de portada: Fluid Art by Mark Chadwick. Flickr-(CC BY-NC-ND 2.0). Actualizada febrero 2016.


Lizbeth Hernández
Lizbeth Hernández

Directora de Kaja Negra. Periodista e investigadora freelance. Los temas que más le interesan son: movimientos sociales, derechos humanos, feminismos, agenda lgbt+, arte y cultura pop. Escribe sus ideas y apuntes en Medium. Se la vive entre la sabrosura y el desasosiego. En Twitter e Instagram: @abismada_
Correo: lizbeth@kajanegra.com





Artículo Anterior

Mi gusto

Siguiente Artículo

Una mala, una buena, una peor…




Más historias

Mi gusto

Nada más chingón que coger, venirte y luego andar por la calle con el olor a sexo y una sonrisa fácil. La vida parece...

15 Feb, 2014