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Alquimia y transmutación: una forma de ser otra mujer

14 Oct, 2018 Etiquetas: , ,

La obra de teatro Alquimia y Transmutación escrita y dirigida por Arturo Morell —director y productor de teatro y cine, especializado en temas sociales— busca a través del personaje de Aldonza dar la fuerza necesaria para que mujeres de distintas edades y vivencias que tienen en común ser prisioneras de sí mismas, decidan salvarse dejando atrás sus temores y ser libres.

TEXTO: DULCE MARÍA RAMÓN / FOTOS: LOU PERALTA

«Y aparece ahora un ángel en mi vida

Que me habla de amores y de miel

no le importa lo que yo haya sufrido

Cree que aún hoy puedo renacer

Soy Aldonza que por siempre ultrajaron

Dulcinea que alguien quiere en mí mirar

Le rechazo y su ternura me despoja

De la ropa que yo no quería usar

De la ropa que más nunca usaré»

Arturo Morell

Sobre Aldonza y Alquimia y Transmutación

Aldonza la mujer que habita entre la realidad y la alucinación del ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. —Obra magistral del escritor Miguel de Cervantes Saavedra—. La mujer altiva donde no existe timidez, ni encogimiento y que nos conduce a la libertad deseada. A ella nada la encadena, viste atuendos de colores, se recuesta en el pasto y deja que la lluvia la empape por completo. Su belleza es distinta, poco común y ordinaria para muchos, de manos fuertes, de trato liviano, de risa sonora. Aldonza se encuentra en el rostro de miles de mujeres, muchas de ellas amenazadas, castigadas y despreciadas por querer ejercer sus derechos. La musa de Don Quijote es el modelo a seguir de mujeres que desean liberarse, en muchas ocasiones de sus propios prejuicios, de sus muchos miedos, de todos sus apegos.

La obra de teatro Alquimia y Transmutación escrita y dirigida por Arturo Morell —director y productor de teatro y cine, especializado en temas sociales— busca a través del personaje de Aldonza encumbrar y dar la fuerza necesaria para que siete mujeres de distintas edades y vivencias diferentes, pero que tienen en común ser prisioneras de sí mismas, decidan salvarse dejando atrás sus temores y ser libres.

El director de la obra logró conformar y hacer una fusión impecable con el reparto, hay una excelente compenetración y talento de actrices profesionales junto con ex internas quienes han sido parte del proyecto cultural de teatro Un Grito de Libertad, interpretando a Aldonza.

Cada una de las actrices aporta en el escenario sus conocimientos actorales, cada una de ellas representa a una Aldonza que tiene que redimirse. Veremos en el escenario a siete profesionales actuando, cantando y viviendo a través de la risa, el dolor, la soledad, pero con el deseo a lo mejor inconsciente de ser liberadas.  Por ello la obra lleva el nombre de Alquimia y transmutación, pues es la anexión de todo lo que sienten y viven las protagonistas y el resultado de ello es la transformación de cada una de ellas —ha dicho Arturo Morell—.

Laura Luz, Elizabeth Guindi, Sandra-Martinez, Ivette Cabrera y Alejandra Alvarez. Foto: Lou-Peralta

En la representación teatral, cada una de las Aldonzas se siente salvada cuando por medio de interpretaciones musicales expresan el anhelo de ser emancipadas. El diseño sonoro es obra original de Héctor Barragán quien tiene una importante trayectoria en el mundo de la producción musical, y desde hace varios años participa en los proyectos de la Fundación Voz de Libertad.

Las mujeres detrás de Aldonza

La cita es un domingo a las dos de la tarde. Todas las actrices están colocadas en distintos lugares con distintas poses, con distintos rostros. Por lo general como espectador tomas asiento, eres observador, eres testigo curioso. Pero ahora es distinto, porque te invitan a caminar entre ellas en el escenario y a obscuras. Escuchas su respiración, los sollozos, los pequeños lamentos. La piel se te eriza, entre ellas se hablan, se dan fuerza, se traicionan. Pero todas tienen miedo, todas lloran, todas añoran moverse con soltura, sin ningún yugo. Así poco a poco te sientes parte del lugar, no existen divisiones, todos ahí nos damos cuenta que necesitamos liberarnos.

Al término del ensayo —de casi tres horas— las actrices comparten lo que para ellas ha sido participar en este proyecto teatral.

Laura Luz, actriz desde los once años de edad habla. Su trabajo en teatro lo ha compartido con directores de la talla de Manolo Fábregas y Héctor Bonilla. Ha sido parte de obras importantes como Los Monólogos de la Vagina, Doce mujeres en pugna, Billy Elliot, el musical. De manera reciente protagoniza junto con la actriz Lolita Cortés, el musical La Mil amores:

Cuando Arturo [Morell], me hizo la propuesta para participar en este proyecto, la respuesta fue inmediata, dije que sí porque sabía que más allá de ser parte de una obra de teatro, existía un crecimiento personal. Y no me he equivocado, en cada lectura, en cada ensayo, voy conociendo más y voy soltando tanto. Me gusta la voz de mi personaje, me gusta como poco a poco se va dando cuenta que necesita liberarse de todas sus ataduras para poder reír y cantar, pero sobre todo amarse y valorarse.

Sandra Martínez, desde los 14 años fue parte de la Orquesta Sinfónica juvenil José Pablo Moncayo como trompetista. Participó en el grupo de comedia de Nacional Financiera, como actriz, bailarina y cantante durante diez años. En el año 2006 ingresó al Centro femenil Santa Martha Acatitla. En el año de 2007, fue parte del elenco en el Reclusorio Oriente de Don Quijote: un grito de libertad, donde interpreta al personaje de Aldonza. Por buena conducta es puesta en libertad, antes de que terminara su sentencia. A partir del año 2015 se integró al equipo de la Fundación Voz de Libertad, como coordinadora del proyecto «Un grito de Libertad». Ella dice:

Puedo contar mucho de lo que siento por ser parte de Alquimia y Transmutación, al principio me asombré mucho porque supuse que representaría a una mujer privada de la libertad. Pero cuando recibo al que sería mi personaje, me doy cuenta de que interpretaría a una celadora. Inevitablemente me acordé de muchas de ellas, con las que conviví día a día. A varias las recuerdo con mucho respeto y cariño, a otras no. Pero independientemente de ello, ellas al igual que las personas que están en la cárcel viven por un tiempo indefinido en los centros penitenciarios. Nosotras nos vamos al cumplir nuestra condena, sean pocos o muchos años. Ellas no, se van hasta que se jubilan y tal situación no ocurre antes de los 50 años de edad. Ellas también se deprimen, se enojan… viven el ambiente cotidiano de las reclusas, ellas también tienen que ser liberadas de sí mismas.

Elizabeth Guindi, ha incursionado en el cine compartiendo su trabajo con los directores Alfonso Cuarón y Luis Mandoki. En televisión ha participado en series destacables como: Señor Ávila, Soy tu Fan, Yogo, Club de cuervos, La casa de las flores, por nombrar algunas. En el teatro se destacan sus excepcionales interpretaciones en: Los monólogos de las reinas de Shakespeare, Nunca es tarde para aprender francés, entre otras. Comparte:

Es inevitable no querer ser parte de ideas que se escriben y después se viven en un escenario, donde lo más importante es que el espectador sea parte de lo que está viendo. Es un reto profesional, porque en definitivo estás interpretando a mujeres que no tienen en específico un nombre, y que pueden ser cualquiera de nosotras. La Aldonza que interpreto, es una mujer que desea hacer daño y no tiene remordimiento alguno. Si es difícil reconocer sentimientos como la tristeza, la soledad, ahora imaginemos lo espinoso que puede ser el aceptar el daño que has ocasionado, donde no ha existido culpa. ¿cómo liberarte de todo ello?. De manera personal, te das cuenta que de nada valen tantos cursos, tantos reconocimientos, las cosas materiales, si no estás bien contigo misma, y si no disfrutas las cosas simples. Estoy segura que quien vea la obra de teatro, se va a enfrentar en alguna medida a sus ataduras y eso creo, es bueno.

Alejandra Álvarez, Su vida en la actuación inicia en el Tercer Festival de Pastorelas [1995] donde interpretó a Satanás, la cual la hizo ganadora al premio de mejor actriz de manera consecutiva por cuatro años. En el año 2000 presenta el monólogo De poli a Diva y de regreso, lo que le ha dado durante 15 años, reconocimientos a nivel internacional por su interpretación. En el año 2005 le fue otorgado, el premio como mejor actriz de Monólogo por parte de la Asociación de Periodistas de Teatro. Esto es lo que reflexiona de la obra:

Esta obra es un reto más en mi carrera de actriz, es interpretar a una mujer de mi edad, abandonada por sus hijos, porque los pretextos sobran. Pero me queda claro que no es necesario estar privada de la libertad para que tus hijos te olviden y a veces, solamente te busquen para reclamarte. Mi personaje está lleno de tristeza, lo único que desea es el perdón de sus hijos, la mirada compasiva de su hija. Y el reto es que aún con todo lo que vive, con todo lo que tiene en contra, se pueda llegar a sentir con deseos de vivir.

Foto: Lou Peralta.

Edith Mercedes Cárdenas, participó desde el año 2016, en el proyecto teatral Un grito de libertad, en el Festival Internacional Cervantino, donde de manera espléndida interpretó a Aldonza. A partir de ahí, fue parte importante de este proyecto cultural al interior del Centro de Reinserción social de Guanajuato. En el mes de julio de 2018, le dieron la noticia de su liberación. De manera inmediata se integró al elenco de Alquimia y Transmutación.

La Aldonza que interpreto, aun cuando en el escenario la puedes percibir indiferente a lo que les ocurre a las demás internas, padece la ausencia de su hijo, sólo recuerda acaso el momento del parto y añora la presencia de él al cual jamás volvió a ver. Esto se vive de manera cotidiana en los centros de reclusión, las mujeres viven de los recuerdos, de las fotografías de los olores de sus hijos. Ahí valoras lo que sí importa y no los objetos cotidianos como un celular. Yo viví cuatro años de mi vida sin uno, pero me doy cuenta que las cosas materiales están sumamente sobrevaloradas. Con esto quiero decir que no solamente las mujeres que están privadas de la libertad, están recluidas en sus prejuicios o miedos o lo que las esté lastimando, también las que van y vienen sin ninguna restricción de espacio. Es precisamente lo que deseamos transmitir al público. La libertad del espíritu no tiene nada que ver con rejas y bardas.

Valeria Morell, es actriz y bailarina. Estudió Derecho y cuenta con una maestría en Administración Pública. Ha sido parte de la organización de distintos eventos musicales y culturales en el Zócalo de la Ciudad México. Participa de manera activa en la Fundación Voz de Libertad. Y expresa:

Trataré de darle voz a lo que provoca en mí la obra de teatro. Tiene mucho que ver con lo que soy yo como persona, una mujer que siempre ha sido independiente, fuerte de carácter y poco cercana a la familia. Pero a partir de que tuve el libreto, he iniciaron las lecturas donde mi personaje es víctima del odio y la venganza, me di cuenta que lo único que te puede proporcionar paz, seguridad es tu familia, con ellos puedes mostrarte tal y como eres, sin miedo a poder ser lastimada. La Aldonza que vive en mí cuando estoy en el escenario es la que canta y dice a todas sus compañeras reclusas que sí es posible sonreír, ser felices en sitios reducidos o en lugares amplios si nos deshacemos de nuestros prejuicios.

Ivette Cabrera, actriz. Estudió derecho internacional en la Universidad Iberoamericana. Fue conductora del programa de radio Spiral 360. Ha participado en diversas obras de teatro. Al igual que varias actrices de Alquimia y Transmutación, el haber caracterizado a Aldonza en Don Quijote: Un grito de libertad, fue el parteaguas para su vida personal y profesional. Lo manifiesta así:

Interpretar a Aldonza de la manera en que ahora lo hago, es confrontarme con la realidad de muchas mujeres, es a la vez volver a revivir los años de reclusión y con ello hablo del cáncer que padecí, es recordar la solidaridad de mis compañeras, al darme de comer, al bañarme. En muchas ocasiones extraño la fraternidad que no existe afuera de las paredes del lugar donde estuve por 16 años. En la supuesta libertad tan añorada por todos, somos seres indiferentes con el que camina a nuestro lado, o el que va en el vagón del Metro. Por eso me ha costado adaptarme de nuevo a la sociedad Esta es la importancia y lo trascendente de la obra de teatro que escribió Arturo Morell: sensibilizar al espectador de sobre lo que piensan y sienten las personas que están privadas de la libertad, pues su mayor lucha diaria es sentirse vivos.

La obra de teatro promete hacer un cambio de conciencia, en el espectador que vivirá y palpará de manera muy cercana la puesta en escena, será imposible ser indiferentes a la realidad de las muchas Aldonza que viven entre nosotros.

_____

Alquimia y Transmutación, tendrá dos presentaciones:  13 y 14 de octubre a las 20:00 horas, en Catacumbas Mesón de San Antonio. Los días 15 y 16, se presentará en el área femenil del Centro de reinserción social de Guanajuato con la participación de las 32 mujeres privadas de la libertad.

 



Colaboración especial
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