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Buscar la belleza como lo hizo Forrest Gump

04 Oct, 2016 Etiquetas: , ,

Inspirada en la película protagonizada por Tom Hanks, la fotógrafa Verónica Rivera emprendió un recorrido cuya meta final era llegar a Monument Valley y admirar una belleza imponente.

TEXTO Y FOTOS: VERÓNICA RIVERA

Hace más de un año, y un tanto inspirada por la película Forrest Gump [una de mis favoritas], decidí  hacer un viaje. El objetivo final era llegar al punto exacto donde Forrest termina el suyo: en Monument Valley. El recorrido duró dos semanas.

Inicié el trayecto en Santa Bárbara, California. La primera parada fue en Las Vegas, ciudad preferida para muchos, pero no para mí. Al siguiente día fui hasta Holbrook, Arizona, muy cerca del Petrified Forest National Park. Ese día visité el Painted Desert. El siguiente punto en el camino era mi meta: Monument Valley.

Monument Valley —cuyo acceso cuesta 20 dólares por coche— forma parte de la nación Navajo, un territorio con autonomía limitada y gobierno propio dentro de los Estados Unidos y que está poblado por nativos americanos, por ello, es común que sean ellos quienes atiendan en los hoteles; muchos venden sus artesanías [como los atrapasueños] en las carreteras.

Llegué cuando quedaban pocas horas de sol. Al siguiente día, ya con más calma, salí a recorrer las formaciones rocosas, incluyendo el famoso Mexican Hat y, finalmente, encontré el punto exacto donde Forrest termina su viaje.

Tras mi paseo en Monument Valley pasé la noche en Tuba City, que todavía es parte de la Navajo Nation. Luego me fui al Gran Cañón, un lugar de belleza imponente. Somos nada frente a él.  En mi ruta siguió manejar nuevamente hasta Las Vegas, pero esta vez desvié un poco el trayectoria para recorrer la legendaria Ruta 66 e ir al Valle de la Muerte; posteriormente llegué a las Mesquite Flat Sand Dunes. Nunca había visto dunas como éstas, en las que tuve que caminar descalza porque los zapatos se me llenaban de arena. Y después pasé por las llamadas playas secas, donde, dicen, las piedras se mueven solas. Antes de regresar a Santa Bárbara pasé la noche en Ridgecrest.

Esta es la breve historia de las imágenes que aquí les presento. Gracias a ellas puedo recordar la belleza de cada uno de estos lugares. Ese es el valor de la fotografía.



Verónica Rivera
Verónica Rivera
Mexicana crecida en una gran urbe. Fotógrafa desde hace tres años. Disfruta fotografiar el paisaje y hacer retrato. Le gustan los paisajes coloridos, naturales e imponentes, porque cada que está frente a uno con estas características siente tranquilidad y mucha paz; observar estos paisajes en vivo hace que se le olvide todo y solo se concentre en la belleza que existe en la naturaleza, en todo aquello que no ha sido destruido por el hombre. Es su forma de abstracción. En Instagram: @vero_photo



  • Fernando Reyes

    Que gran viaje!
    Las fotos reflejan la belleza que se describe en el artículo.
    Felicidades Vero!

    • Vero Rivera

      Muchas gracias Fer! efectivamente, fue una bonita experiencia por toda la belleza que pude disfrutar


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