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Cuando el azúcar empalaga la sangre: Disfunción eréctil en diabéticos

14 Jun, 2011 Etiquetas: , ,

¿Cuáles son las causas? ¿Qué alternativas tienen?

TEXTO: XOCHIKETZALLI ROSAS

Una vez más le sucedió lo mismo: su pene no se tornaba erecto. “Pero si sí quiero”, se repetía sin dejar de preocuparse por la satisfacción de su esposa y lo que ella pensara. Sabía que esta ocasión no era por cansancio. Se armó de valor y le comentó a su médico. “No se preocupe, tiene disfunción eréctil”, recibió como respuesta.

“¿Cómo no me voy a preocupar?”, se dijo, y recordó aquel día cuando lo atacó una sed insaciable que no se calmó tras beber 12 litros de agua. Acudió al médico. El diagnóstico: diabetes mellitus tipo II, el tipo más frecuente de este mal, pues, según el Periódico de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, se presenta en 90% de los casos.

Este tipo de diabetes se manifiesta en un grupo de desórdenes que alteran la producción y utilización de la insulina; se caracteriza por la hiperglucemia (aumento de los niveles de glucosa [azúcar] en sangre) y por alteraciones del metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas. La elevación continua de la glucosa en sangre en pacientes diabéticos deriva complicaciones en los ojos, riñones, nervios, corazón y sistema circulatorio.

Han pasado 10 años desde aquel día en el que Jaime no creyó que a sus 42 años lo atacaría “la diabólica”, y un año desde que la visita de rutina al doctor le arrojó el nuevo padecimiento: Disfunción Eréctil (DE), uno de los principales estragos de la diabetes en hombres, por el daño que causa el exceso de azúcar en los vasos sanguíneos encargados de permitir la erección.

“La erección se da por la entrada de sangre de forma abrupta y masiva al cuerpo cavernoso del pene, por lo que requiere de integridad de los vasos sanguíneos para que se presente normalmente. La diabetes al afectar estos vasos, por degeneración y obstrucción, no permite que llegue sangre suficiente y no hay una buena erección. Además se afectan los nervios que la estimulan”, explica el cirujano urólogo Mauricio Cantellano.

“¿Por qué llegué hasta aquí?”

Para comprender por qué ocurre este problema es necesario conocer el mecanismo de la erección, la cual tiene dos fases: la eléctrica, que corresponde al estímulo del sistema nervioso a través del tacto y del cerebro, y la hidráulica, que es la encargada de acumular sangre dentro del pene.

Si no suceden estas fases, habrá disfunción eréctil, definida como la incapacidad que tiene el hombre para lograr o mantener una erección suficientemente adecuada para penetrar y conseguir una actividad sexual satisfactoria.

De acuerdo con el Dr. Cantellano, uno de cada cuatro hombres sanos puede presentar algún grado de disfunción eréctil, el riesgo aumenta para los hombres diabéticos, y mientras más descontrolada esté su glucosa, más daño se causa a los vasos sanguíneos, lo que agrava la disfunción y representa una causa importante de la disminución de la calidad de vida en los hombres con diabetes.

“Siempre he tenido problemas para controlar mi azúcar, pasé de doctor en doctor, y de la alimentación ni se diga. No somos conscientes del impacto de la enfermedad en nuestra vida. No creía que la diabetes me acabara tan rápido. Sí me caló mucho ya no poder tener relaciones”, comenta Jaime, un hombre descendiente de madre y abuelos diabéticos.

Al respecto, la sexóloga María Antonieta García comenta que además del problema de la erección, al paciente diabético le afecta en su sexualidad el saberse enfermo, ya que le genera ansiedad, depresión, tristeza y una alteración en las emociones; que repercuten en la fase de excitación.

“Ésta se altera, porque, en el caso de la diabetes mellitus, hay un daño a nivel de las terminaciones nerviosas y los vasos sanguíneos, que son los encargados de que se lleve a cabo la respuesta de excitación; además, las alteraciones en las terminaciones sensoriales hacen que las personas necesiten mayor estimulo, mayor cantidad y mayor presión para poder percibir las sensaciones corporales; entonces, tardan más tiempo en responder corporalmente a la excitación”, explica la también psicoterapeuta sexual.

Además de la diabetes mellitus, existen varias causas de la disfunción eréctil. La más frecuente es la causa psicológica; sin embargo también está la de tipo circulatorio o vascular que radica en la incapacidad para llenar al pene de sangre y la ateroesclerosis por elevaciones del colesterol y triglicéridos.

Según la más reciente Encuesta Nacional de Salud, en 2006 55% de los varones de entre 40 y 70 años padece disfunción eréctil, relacionada en 70% de los casos con enfermedades crónicas: obesidad (66.7%), tabaquismo (39.1%), hipertensión (20.1%), altos niveles de colesterol (20%), depresiones (11%) y diabetes (6.5%).

Identificación del problema

En el marco del XXIII Congreso Nacional de Diabetes en Boca del Río, Veracruz, celebrado en marzo pasado, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, aseguró que la diabetes mellitus se ha convertido en la primera causa de muerte en las mujeres y la segunda en los hombres en México; además, la enfermedad coexiste con factores de riesgo cardiovascular y la mayoría de los pacientes están mal controlados.

La mitad de los hombres diabéticos desarrolla disfunción eréctil dentro de los primeros 10 años a partir de que les fue diagnosticada la enfermedad, porque la mayoría permanece sin un tratamiento adecuado.

“Se tiene un mal hábito de la alimentación, no acudes a revisiones periódicas y si no tienes seguro, los medicamentos son caros; hay médicos que ni siquiera se dan el tiempo para resolver tus dudas, luego, si no tenemos la cultura para leer un libro, menos para informarnos sobre nuestra enfermedad. Yo sabía que los diabéticos podían tener disfunción eréctil, pero no que me pasaría sino me cuidaba”, relata Jaime, quien adelgazo 20 kilos en un par de semanas como principal estrago de su enfermedad.

Para diagnosticar este padecimiento, comenta el Dr. Castellano, se debe responder el cuestionario internacional para la DE, además de hacer exámenes de sangre: química sanguínea, hormonales y de lípidos, incluso un ultrasonido doppler del pene para valorar la circulación sanguínea, todo realizado por un urólogo; además de que los médicos de cabecera deben incluir preguntas sobre la vida sexual de quienes padecen diabetes y así formar un historial clínico más completo.

Jaime reconoce que si el problema de DE no se comenta con el médico, aunque la mayoría de las veces es por vergüenza, también es porque los doctores no les dan la confianza suficiente a sus pacientes y se limitan a una revisión rutinaria de la enfermedad.

“Cuando le dije de mi problema de erección me dijo ‘ah sí, es normal’, y no me preguntó más ni me hizo otros estudios. Yo sí me preocupo porque la situación no cambia, no sólo por mí, también por mi esposa”, platica indignado.

De acuerdo con Jean Claude Mbanya, presidente de la Federación Internacional de Diabetes, por ser una problemática de tipo socio-cultural, la diabetes en México ha sido calificada como un situación de urgente atención, además de un problema de salud pública, ya que el país ocupa el sexto lugar con mayor incidencia y mortandad por diabetes, sólo por debajo de India, Kuwait, China, Estados Unidos y Rusia.

No todo está perdido

La preocupación por su erección es tal, que Jaime ha llegado a automedicarse para que descienda su nivel de glucosa; además porque junto con la disfunción eréctil, sus genitales tienden a sensibilizarse que se le irritan cuando orina.

“He pensado qué puedo hacer para volver a tener mi erección. Mi esposa dice que no es necesario, que no me preocupe, que por ella no hay problema… y me he ido conformando a lo que ella dice, porque no hemos presentado problemas en nuestra relación de pareja y platicamos mucho… pero cuando no puedo, me siento mal, no la molesto, me doy media vuelta y ya…”, narra Jaime con el rostro desencajado.

Los pacientes diabéticos con DE, sin embargo, pueden mejorar si llevan un adecuado control de su enfermedad, ya que, como lo aseguran el Dr. Cantellano y la sexóloga García, se requiere de apoyo familiar, nutricional, medicación adecuada, para que el paciente pueda responder a cualquier otro tratamiento.

El urólogo sostiene que el tratamiento adecuado desde su especialidad consiste en primero controlar la enfermedad base, la diabetes: los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos. Y después dos posibles líneas de tratamiento para la DE: con inhibidores de fosfodiesterasa 5, como el sildenafil (sustancia activa de la Viagra), o a través de los inyectables con base en vasodilatadores como el alprostadil (Caverject). Otras opciones son bombas de vacío y prótesis peneanas en casos en los que no se responde a ningún tratamiento. El inconveniente es el alto costo de estos dispositivos altamente tecnológicos.

La psicoterapeuta sexual basa su tratamiento en tres ejes: la atención de la enfermedad a partir de la indagación de todo lo que ocurre con el paciente diabético y su medicación, el tratamiento dirigido al problema de erección y, por último, la terapia (individual y/o en pareja) para que la persona trabaje todas las alteraciones que ha sufrido y que repercuten en su estado emocional, en su relación de pareja y en su cuerpo.

La también coordinadora de la Clínica de Disfunciones Eróticas de Caleidoscopía enfatiza en la importancia de trabajar con la disposición del paciente para tener un encuentro erótico, ya que los diabéticos ven alterada su respuesta sexual por la pérdida paulatina de la sensibilidad en la piel, por eso debe considerarse la recuperación del cuerpo y las sensaciones.

“Sí me sometería a cualquier tratamiento para recuperar mi erección, sé que mi esposa me apoya en lo que yo decida. Mi único miedo es que me digan que ya estoy bien madreado y no se puede hacer nada conmigo. Lo que te mata más rápido es el pensamiento, el miedo a saber que estás enfermo de algo grave y que tal vez no pueda curarse”, cuenta Jaime.

La Dra. Antonieta García asegura que de no haber solución para el problema de DE, la terapia sexual es de gran utilidad. “No sólo es para recuperar la erección al 100%, sino para que el paciente también se recupere emocionalmente y trabaje en su relación de pareja con los nuevos problemas que presenta”.

Para los pacientes diabéticos con disfunción eréctil no todo está perdido, requiere un tratamiento integral para que se adapte a su nueva condición, comprenda que su respuesta sexual ha cambiado y logre tener una vida sexual plena.

 

Imagen de portada: Untitled by Marco Izquierdo. Flickr -(CC BY-NC-ND 2.0). Actualizada febrero 2016.


Xochiketzalli Rosas
Xochiketzalli Rosas

Coordinadora editorial de Kaja Negra. ¿Que si escribo? No, imagino que lo hago. En Twitter: @xochketz Correo: ketzalli@kajanegra.com





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