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El documental, un espacio contra el silencio

16 Abr, 2018 Etiquetas: , ,

En 1999 un grupo de personas, entre ellos dos sociólogos, tuvieron una idea: festejar la llegada del nuevo milenio a través del cine documental. Así nació el Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente: Contra el Silencio Todas las Voces. Al primer evento asistieron 50 realizadores de la región, en ésta su décima edición [porque se realiza de manera bianual] se inscribieron 515 trabajos, de los cuales se seleccionaron 170 documentales —43 trabajos mexicanos, 38 españoles y 22 argentinos—. Conversamos con uno de sus fundadores, Cristián Calónico, para conocer más sobre este proyecto.

TEXTO: LIZBETH HERNÁNDEZ

La conversación ocurre en una oficina ubicada al sur de la Ciudad de México. Las primeras palabras de Cristián Calónico nos trasladan a 1999. Fue en ese año cuando germinó la idea del proyecto que nos ha llevado a estar frente a él: el Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente: Contra el Silencio Todas las Voces.

Cristián nos detalla que en el preludio al nuevo milenio, él y otras personas observaron que había festejos por ese gran cambio, pero muchos tenían más bien tintes mercantilistas. Entonces, en una plática con Margarita Suzan llegaron a la conclusión de «darle la vuelta al festejo» y eligieron hacerlo a través del cine documental, el cual no tenía ventanas de difusión, con el Primer Encuentro Hispanoamericano del Milenio de Video Documental.

En aquel momento «no tenían idea de lo que implicaba» un evento así, cuenta Calónico y explica que aunque en un inicio tenían la intención de que el encuentro fuera mundial, desistieron al ver que aquello requería más trabajo del que habían contemplado. Finalmente optaron por centrarse en América Latina.

Al primer Encuentro, llevado a cabo en la Ciudad de México en el año 2000, llegaron 50 realizadores de la región, quienes se costearon sus propios viáticos. Los organizadores decidieron que querían impulsar más ediciones, esperaban que realizadores de otros países levantaran la mano para dar continuidad al Encuentro. Pero no pasó. Eso no desalentó a los impulsores de la iniciativa. «Vimos que era una necesidad [dar difusión al cine documental]. Por eso dijimos: vamos a hacerlo cada dos años», cuenta Cristian.

Esa decisión llevó a Cristián Calónico y a Margarita Suzan, ambos sociólogos, a convertirse también en promotores culturales.

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Han transcurrido casi veinte años desde que nació el Encuentro —que dejó de lado lo del milenio y adoptó el nombre Contra el silencio todas las voces y desde su séptima edición tiene al Centro Cultural Universitario de la UNAM y al Cinematógrafo del Chopo como sedes principales —. «Todo ha cambiado mucho. Hay más festivales sobre cine documental, ventanas en la televisión, hay otro tipo de circuito para los documentales, se han abierto opciones», dice Cristián Calónico. Para él es claro que el cambio en términos de circuito de difusión ha tenido un impacto también en el cine en general. No obstante, no pierde de vista que hay aspectos que siguen siendo retos y complicaciones tanto para el cine documental como para el cine independiente:

«Es cierto que las cosas han cambiado, pero algo que no, es que desde el primer encuentro en cada edición tengo que ir a tocar las mismas puertas, no tenemos un apoyo [económico] asegurado. Y no tenemos alianzas con empresas privadas, porque nuestro festival es de otro perfil […] Es decir, lo más difícil es hacer sobrevivir un proyecto independiente cuando el recurso no lo tienes asegurado. A pesar de que tenemos recursos públicos —el encuentro es un proyecto apoyado por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes—, estos no están asegurados y debemos buscarlos cada festival. Es mucho tiempo el que se dedica a esta gestión y a la entrega de informes, nos fiscalizan mucho los recursos, lo cual es bueno, pero uno invierte demasiado tiempo», detalla Calónico, quien es el Coordinador del Encuentro y el principal impulsor del mismo tras la muerte de Margarita Suzan, ocurrida en 2009.

A pesar de las complicaciones, particularmente financieras, Cristián Calónico se muestra contento con lo que este Encuentro ha logrado, pues se ha convertido en un espacio de difusión importante para documentalistas: «Hemos armado circuitos de difusión. Muchos documentalistas no hacen sus documentales para ganar dinero, lo hacen porque quieren decir algo, quieren ser escuchados. Nosotros somos ese medio para ser escuchados por otros públicos, por otros sectores a los que sería difícil que individualmente llegaran […] Creemos que hemos ido formando público. Llevamos doce años con una barra de documentales en TV UNAM. Eso es algo importante para los realizadores».

Fotograma del spot del X Encuentro Hispanoamericano de Cine Documental: Contra el silencio todas las voces. Cortesía de la organización.

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Cristián Calónico además de sociología también estudió cine. «El documental fue una manera de conjuntar las dos cosas», comparte y reconoce que el Encuentro, el estar en la organización, ha dificultado que realice más proyectos personales.

La visión sociológica de Cristián le permite perfilar el proyecto con un matiz particular, pienso mientras continuamos la charla, y entonces le pido que hable sobre cómo ha visto los cambios del cine documental en Hispanoamérica, claro, haciendo hincapié en México. Él responde:

«El documental por definición es un retrato de la realidad, refleja lo que va sucediendo en nuestro país. Al principio [primeras ediciones del Encuentro] había mucho documental sobre el zapatismo, sobre el movimiento indígena, empezó a haber mucho sobre esta temática, y también de las propias comunidades. Como este [encuentro] es hispanoaméricano vemos también las heridas de las dictaduras, de las atrocidades que todavía se sienten por las dictaduras en la región. Hemos visto la transformación de la lucha de las mujeres: de petición de cosas a retratar procesos. La transición de los gobiernos se notó en los documentales. En México todavía no veo clarísimo la cuestión de la violencia, todo este proceso que empezó en 2006 todavía no lo veo; empieza a haber, todavía se está madurando, en un momento habrá una explosión de estos temas. Las migraciones también han estado muy presentes. Es decir, podemos ver un mapa de Hispanoamérica a través de los documentales».

Este 2018 el Encuentro Hispanoamericano de Cine Documental Independiente: Contra el Silencio Todas las Voces, celebra su X edición. Se exhiben más de 170  documentales en distintas categorías como Derechos Humanos; Mujeres; Indígenas; Fronteras, Migraciones y Exilios— la selección incluye 43 trabajos mexicanos, 38 españoles y 22 de Argentina—. A la selección se postularon 515 trabajos. La programación está disponible en más de cien sedes en la Ciudad de México y en otros estados del país.

El documental por definición es un retrato de la realidad […] Podemos ver un mapa de Hispanoamérica a través de los documentales.

Algunos de los documentales que se pueden ver son: Batallas íntimas, de Lucía Gajá, que cuenta la historia de cinco mujeres de diferentes países que fueron víctimas de violencia doméstica; No estamos solas, de María Aizpuru Ayerbe, que habla de la defensa de derechos humanos en Centroamérica a partir del caso de la activista Berta Cáceres e Invisibles, de Xavier Satorra, que sigue a tres migrantes que tuvieron que salir de Siria.

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Hacia el final de la charla, Cristián Calónico nos comparte parte de su visión sobre los retos para el Encuentro y el cine documental en México —hablo en plural porque toda la sesión ha estado presente también mi colega César Palma—. Calónico apunta que si bien existen más fondos para apoyar la producción de documentales, es importante tener cuidado porque eso también puede fomentar una visión distinta del cine documental, y que algunos proyectos busquen más el lucro o que lleven el género más a la ficción. Pero de algo está seguro Cristián: «los documentales independientes, los que retratan la realidad desde otro lado, seguirán. Cuando uno quiere hacer un documental, lo hace».

Calónico habla de otro reto: «el reto es que la gente llegue a las salas y que se le quite el estereotipo de que el documental es aburrido, panfletario, aunque lo hay»; por eso, incluso antes que pensar en llevar el proyecto a Internet, Cristian explica los esfuerzos del equipo que lidera [integrado por tres personas más y estudiantes voluntarios], el cual busca crear circuitos alternativos de exhibición. «Tratamos de tener sedes por todos lados, donde más éxito tenemos es en las salas en provincia», dice.

De hecho, en esta edición se realizará el Encuentro Nacional de Circuitos Alternativos de Exhibición Cinematográfica, en el que se abordará cómo conformar una red alternativa de exhibición para el cine nacional.

Cristián Calónico busca que el documental siga siendo un espacio contra el silencio.

 

 

Imagen de portada: Cortesía Contra el silencio todas las voces.


Lizbeth Hernández
Lizbeth Hernández
Directora de Kaja Negra. Periodista e investigadora freelance. Los temas que más le interesan son: movimientos sociales, derechos humanos, feminismos, agenda lgbt+, arte y cultura pop. Escribe sus ideas y apuntes en Medium. En Twitter e Instagram: @abismada_ Correo: lizbeth@kajanegra.com



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