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Ernest Cline: El éxito de la nostalgia pop

26 Abr, 2018 Etiquetas: , ,

El autor de ciencia ficción Ernest Cline logra que sus lectores se sientan identificados, dice David Berrones en esta entrega de Can Cerbero. Y esto lo consigue el escritor norteamericano porque logra en sus novelas la unión de diferentes medios de entretenimiento: la literatura, el cine, la música y hasta los videojuegos.

TEXTO: DAVID BERRONES

El inicio del Siglo XXI se ha caracterizado por ser la Era Digital. Los medios de entretenimiento se basan generalmente en ofrecer experiencias audiovisuales, siendo el cine, la televisión y los videojuegos los principales canales de los consumidores. En cambio, la literatura continúa siendo la base de todos ellos. Las ideas nunca acabarán y la forma más sencilla de dejarlas expresas para la eternidad o por lo menos para un futuro cercano es plasmarlas en papel.

Cuando un autor escribe una novela o historia, generalmente se basa en sus propias experiencias. Es más sencillo. Eso es justo lo que ha caracterizado a la obra del autor norteamericano Ernest Cline, quien en los últimos años se ha convertido en un personaje de culto entre la subcultura si es así que se le puede llamarde los geeks. A pesar de apenas contar con dos novelas en su carrera: Ready Player One [2011] y Armada [2015], es ahora una de las personalidades más cotizadas de Hollywood.

Pero, ¿vale la pena leer su obra? ¿Es en realidad un autor de calidad? ¿Porqué es tan reverenciado por los geeks? La adaptación cinematográfica de su primera novela fue dirigida por Steven Spielberg y se estrenó a finales de marzo con opiniones encontradas por parte de sus fans.

A pesar de ser originario de Ashland, Ohio, su residencia desde joven ha sido Austin, Texas. Como muchos que crecieron entre las décadas de los setenta y ochenta, era aficionado de los juegos de mesa como Dungeons and Dragons que fomentaban su imaginación. Y como era de esperarse, sus pasatiempos se basaban en escuchar música de la época, acudir al cine y, por supuesto, a los locales de arcades o maquinitas a gastar sus monedas con sus amigos en videojuegos, que desde entonces ya iniciaban una revolución mediática que continúa hasta nuestros días.

También fue un gran aficionado a la literatura. Ahí encontró la forma de plasmar sus ideas y fantasías de mundos virtuales. Sus primeros pasos los tuvo al participar en concursos de poesía en Austin y Seattle entre los años de 1998 y 2001, con textos que expresaban su pensamiento sobre la sociedad en la que vivía. El más famoso de ellos fue Dance Monkeys Dance, que después adaptó en un video que se volvería viral y que ha sido traducido a decenas de idiomas. Es una reflexión sobre la humanidad y sus orígenes. De cómo tratamos de diferenciarnos de los animales y sentirnos únicos en el universo. Pero a final de cuentas, seguimos siendo monos.

Fue el éxito y reconocimiento obtenido por ese poema, que seguramente lo motivó a escribir guiones y su primera novela. Ready Player One, publicada por Crown Publishing Group en 2011. Confiaron tanto en su proyecto, que el mismo día de su publicación se vendieron los derechos para una adaptación cinematográfica con Warner Bros.

Ready Player One no es una obra literaria de calidad. Su trama es predecible, su narrativa es muy simple y no aporta nada considerable al medio. Sin embargo, lo que sí está presente en casi cada oración, es un homenaje a la cultura pop con la que creció. A lo largo de toda la novela hay miles de referencias a música, películas, videojuegos y hasta caricaturas de su infancia y juventud. Desde la música de su banda favorita Rush, hasta términos usados en películas de ciencia ficción como Star Wars [1977] o WarGames [1983]. Es entonces que se vuelve en una obra interactiva o en un juego de memoria para los lectores que deben recordar el origen de todas las referencias, algunas más oscuras que otras. Y en caso de que desconozcan algunas referencias, motiva al lector a investigar sobre ellas. Por ejemplo, hay varios fragmentos en los que menciona alguna canción, lo que te motiva querer escucharla para continuar leyendo con ella de fondo. Casi como si se tratara de la banda sonora de una película.

Su segunda novela, Armada, tiene la misma estructura. No pueden transcurrir un par de oraciones sin que haya alguna referencia a la cultura pop de los ochenta. Y al igual que en su primer libro, la calidad de su forma narrativa deja mucho que desear. Durante la primera mitad del libro ocupa mucho tiempo en dar a conocer al personaje principal y el mundo en el que se desarrolla la trama, mientras que en la segunda mitad todo transcurre muy rápido y hasta forzado.

Podría decir que Ernest Cline no escribe para el público, sino para él mismo. Lo cual no es algo negativo, debido a que envuelve al lector en una historia más personal. Es inevitable pensar que mucho de lo que leemos en sus historias, son cosas que le ocurrieron a él. Obviamente todo llevado al extremo agregándole situaciones fantásticas.

Sin embargo, logra hacer algo que no todos los escritores consiguen: que el lector se identifique con su obra. Al leerlo es inevitable el ser transportado varias décadas con sus referencias. Después de todo, la nostalgia está presente en la memoria y sentimientos de cada ser humano. Ahora que la Generación X se encuentra en su etapa de madurez, es cuando cualquier producto que aborde temas de su infancia, se podría convertir en un éxito debido a que las personas que crecieron en dichas décadas, ahora pueden gastar su dinero en recordar buenos tiempos. ¿Ocurriría un fenómeno similar con autores de otras generaciones? Es complicado saberlo, pero ahora sólo nos queda ver hacia al futuro con las letras que están por venir. Sólo entonces lo descubriremos. Otro de los aportes de Cline es que, al ser un autor tan leído por las nuevas generaciones, incentiva en ellas el hábito de la lectura. Lo cual nunca es menospreciado.

A nivel personal, sí me he sentido identificado al leer sus novelas por una simple razón. Considero que son la unión de diferentes medios de entretenimiento que han tenido parte importante en mi vida. La literatura, el cine, la música y hasta los videojuegos tienen su espacio en ellas. Y cuando un autor logra que sus lectores se adueñen de su obra, creo que cumplió con el propósito que tuvo cuando comenzó a escribir las primeras líneas.

Sus dos novelas están disponibles en la mayoría de las librerías de México dobladas al español. Así que si te gusta la cultura pop de los 80 y sólo buscas leer algo por simple entretenimiento, son una interesante opción.

Imagen de portada: Internet Riot Police by Surian Soosay Flickr-[CC BY 2.0]


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Blog tricéfalo dedicado a la literatura, el cine, la música y la bebida. Un invitado diferente cada mes. Porque cuatro cabezas son mejor que tres. Autores: Enrique I. Castillo | Gonzalo Trinidad Valtierra | Luis Aguilar * Contacto: cancerbero0666@gmail.com



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