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La fuerza de una promesa

14 Dic, 2015 Etiquetas: , ,
O de las emociones que siguen al ver La mujer que
cantaba
, un canto de resistencia a la bestialidad.
TEXTO: XOCHIKETZALLI ROSAS

Nawal Marwan. Digo tu nombre y me estremezco. Nawal Marwan. Es poético. Tanto como el secreto que guardaste en las entrañas de tu impenetrable silencio, ahí donde escondiste las heridas supurantes de la furia de la guerra civil libanesa de la que fuiste mil veces víctima [en diferentes momentos y de diferentes maneras], ésa en la que las facciones cristianas, musulmanas y seculares de tu pueblo alcanzaron una virulencia brutal que arrasó contigo, mas no con tu alma ni con tu humanidad.

Pienso en el principio de tu historia. ¿Inició con tu muerte? No lo creo. Porque el ocaso de la vida nunca es el final, dicen. Siempre hay huellas. Ahí sólo inició la búsqueda para cumplir tu palabra, esa que las circunstancias, la vida o el destino, no te permitieron concretar. Por eso creo que tu historia comenzó con una promesa: la de romper el hilo de la ira. La furia en todas sus expresiones. Juramento que sólo podías lograr con una verdad tan desgarradora y real que quemara las vísceras por su brutalidad y contundencia.

Irrefutable.

mujer cantaba posterComo cuando fuiste la número 72 de la prisión Kfar Ryat. Cuando, con el ideal de enseñar al enemigo lo que la vida te había enseñado a ti, asesinaste al jefe de las milicias de la derecha cristiana de tu país. Y en las cuatro diminutas paredes de aquel encierro te convertiste en la mujer que cantaba.

Tu canto fue la resistencia a la bestialidad.

La mujer que canta mientras la violan; que canta mientras la torturan; mientras torturan y violan a sus compañeras de aquella cárcel. Y con la melodía de su voz no cae vencida frente al verdugo; no abandona la dignidad.

Porque la fuerza de tu promesa rebasó el repudio de tu pueblo natal, Der Om, de Fouad, cuando tuviste la osadía de enamorarte de un refugiado musulmán; tú, siendo cristiana, amando a un extranjero de otra religión. Porque tu fuerza se repuso a la furia de la guerrilla en Daresh y Deressa.

Alguien me dijo que se necesitan huevos para cumplir con la palabra dada. Nawal, tú los tuviste. Y cuando heredaste a tus mellizos la búsqueda del pasado, tu pasado, de la verdad, no sólo la tuya, incluso la de tus verdugos, fuiste valerosa, transparente. Sabías que esa verdad los destruiría, pero también los haría renacer. Con la promesa cumplida, la ira era inexistente y podrían grabar tu nombre con cincel en tu mausoleo. Nawal Marwan.

Colofón

La mujer que cantaba, del director canadiense Denis Villeneuve, es la adaptación de Incendies, obra de teatro homónima del escritor Wajdi Mouawad. El soundtrack del filme franco-canadiense lo componen dos canciones: «You and whose army?» y «Like Spining Plates», del álbum Amnesiac de Radiohead.

Trailer oficial:

Imagen de portada: fotograma de la película.


Xochiketzalli Rosas
Xochiketzalli Rosas

Coordinadora editorial de Kaja Negra. ¿Que si escribo? No, imagino que lo hago. En Twitter: @xochketz Correo: ketzalli@kajanegra.com





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