Recomendamos

La violencia contra las mujeres: un mal que se extiende

24 Nov, 2016 Etiquetas: , , ,

Las autoridades mexicanas parecen no entender la gravedad del acoso callejero ni la de otras formas de violencia contra las mujeres, poco atienden las causas estructurales de la violencia machista en el país, denuncia Abril Rocabert, quien nos da un panorama sobre cuántas mujeres son afectadas por esta problemática y cómo ella misma ha lidiado con esta situación.

TEXTO: ABRIL ROCABERT

Cada día, siete mujeres son asesinadas en México. Según el INEGI, seis de cada 10 mujeres mayores de 15 años han sido víctimas de algún tipo de violencia: física, sexual, emocional, patrimonial o laboral.  

Si bien la violencia contra las mujeres ha cobrado mayor relevancia en las agendas gubernamentales gracias a la incansable lucha feminista que durante años ha presionado al gobierno para implementar políticas enfocadas en su eliminación—, lo cierto es que esta problemática se ha extendido en todo el país. Así lo afirma el Observatorio Ciudadano Nacional Feminista. De acuerdo con datos de esta organización, entre 2012 y 2013, 3 mil 892 mujeres fueron asesinadas por el simple hecho de ser mujeres.

El año pasado tuve la oportunidad de asistir a la presentación de un estudio desarrollado por El Colegio de México, El Instituto de las Mujeres y ONU Mujeres sobre la violencia que las mujeres en la Ciudad de México vivimos en el transporte público y la calle. Las cifras presentadas son alarmantes: seis de cada 10 encuestadas se sienten inseguras en sus trayectos cotidianos y el 98.9% de las mujeres han sido víctimas de alguna forma de violencia sexual en sus trayectos.

Mientras digería la cruda información, no pude dejar de recordar que cuando era niña, mi mamá me enseñó que para evitar ser manoseada en el camión, o en la calle, era mejor no ponerme falda, así evitaría llamar la atención de cualquier varón acosador.

Entiendo perfectamente las razones por las que mi mamá lo hizo. Sin embargo, recuerdo que crecí sintiendo que si «exponía» demasiado mi cuerpo alguien podría hacerme daño. Incluso desarrollé un constante miedo: ser violada.

Evidentemente, aquella lección aprendida en casa, no fue lo único que desató en mí ese terrible miedo.  Desde que nacemos, a las mujeres se nos socializa a partir de la fragilidad y la vulnerabilidad.

Crecí sintiendo que si «exponía» demasiado mi cuerpo alguien podría hacerme daño.

En los últimos meses, muchas mujeres han compartido videos en sus redes sociales donde se ve explícitamente cómo son acosadas en el transporte o en la calle. Aunque han recibido muchos mensajes de apoyo, lamentablemente también han recibido mensajes de odio e incluso amenazas de muerte.

En abril pasado, miles de mujeres en todo el país salimos a las calles para alzar la voz por todas aquellas mujeres que han sido asesinadas y exigir un alto a la violencia generalizada contra las mujeres.

¿Cuál fue la respuesta del gobierno capitalino? Los pitos de Mancera. A un mes de la movilización, nuestras autoridades comenzaron a repartir pitos anti acoso de color rosa para que las mujeres los utilicemos para pedir ayuda. ¿Se supone que debemos de pitar en caso de ser acosadas sexualmente?

La medida no sólo parece un mal chiste, sino que resulta indignante y pone toda la responsabilidad en las víctimas.

Nuestras autoridades no parecen entender la gravedad de la problemática del acoso callejero y lo único que demuestran es tener un nulo entendimiento de las causas estructurales de la violencia machista.

Desde hace años, en hora pico, las mujeres viajamos separadas en el metro para evitar ser acosadas sexualmente. Sin embargo, no necesitemos que nos separen de los hombres para no ser violentadas. Tampoco un pito para pedir auxilio.

Lo que verdaderamente necesitamos es que se enseñe a los hombres, desde niños, que las mujeres no somos objetos, que no se nos puede acosar sexualmente, violar o matar.

Si algún día tengo hijas, no les quiero enseñar lo que yo aprendí de niña.

Quiero una vida libre de violencia para todas las mujeres.

Este 25 de noviembre alzamos la voz porque #VivasNosQueremos.

 

Imagen de portada: Women under the Sky by Lupus-deus-est. Flickr-[CC BY-NC-ND 3.0].


Abril Rocabert
Abril Rocabert

Maestra en Estudios Latinoamericanos con especialización en análisis del discurso de género. Actualmente es Coordinadora del Observatorio de Calidad de Vida ¿Cómo Vamos, Ciudad de México? Ha colaborado en medios como El Universal, Mexican Times y Radio Conectadas.





Artículo Anterior

Pensar las violencias machistas

Siguiente Artículo

Narrarnos distintas





También te recomendamos


Más historias

Pensar las violencias machistas

La violencia es un concepto resbaloso, no porque sea imposible definirla, sino más bien por su amplitud. De ahí que importe...

23 Nov, 2016