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Las mujeres del sur siguen en resistencia

03 May, 2018 Etiquetas: , ,

La violencia contra las mujeres en Guerrero se ha agudizado en los últimos años. Ellas han decidido no quedarse quietas y se organizan para exigir alto a esta violencia y para demandar seguridad en su estado. Tal es el caso de las mujeres que se agrupan en Colectiva Camina Violeta, quienes desde 2016 salen a las calles cada 24 de abril para decir «¡Ni una más, ni una más, ni una desaparecida más!», de ello da cuenta Yelitza Ruiz en esta crónica que nos recuerda, además, que en el sur del país la historia de resistencia no es nueva.

TEXTO: YELIZTA RUIZ / FOTOS: MAREL PANCHI GILES Y JUAN ANTONIO ARCOS SÁNCHEZ

¡No más feminicidios!, dicen las cartulinas que se aglomeran en el centro de la Alameda de Chilpancingo, Guerrero. La movilización contra  las violencias machistas #24A [24 de abril] se realiza de forma consecutiva desde hace dos años. La Colectiva Camina Violeta fue la convocante en 2016; entonces, a unos días de la movilización que se replicó en varias ciudades de México, se creó el grupo que actualmente trabaja desde la sociedad civil en atención a víctimas de violencia de género.

La movilización de este 2018 inició a las 5:20 de la tarde, alrededor de 200 mujeres iniciaron la marcha y en el camino se fueron sumando muchas más, hasta crear un contingente que abarcó las avenidas principales de la ciudad de Chilpancingo. En el trayecto de la marcha se hicieron dos paradas simbólicas: la primera en las instalaciones de la Fiscalía de Guerrero y la segunda en la sede del Poder Judicial del Estado. Las exigencias lanzadas ahí fueron claras: ni un carpetazo más a las denuncias por violencia de género y dejar de llamar crímenes pasionales a los feminicidios.

Foto: Marel Panchi Giles.

El redoble del tambor, unánime sonido que comparten las integrantes de la batucada feminista de Guerrero, al ritmo de cada toque y de instrumentos hechos con garrafones de agua y cubetas, dicta en un mismo sonido las consignas que son repetidas durante la marcha, una de ellas dice:  «¡Ni una más, ni una más, ni una desaparecida más!». Susan, la capitana de la batucada, aprieta la bataca con fuerza para dar la señal de comienzo. Y así se despliega la ola morada en este municipio, uno de los ocho de la entidad en donde se declaró la alerta de violencia de género en junio de 2017.

En la movilización de este año hay que destacar la presencia de las niñas que salen a marchar de la mano de sus madres, abuelas o tías. Ellas desde ahora comienzan a generar otras posibilidades, porque si las condiciones nunca son propicias para las mujeres, para las niñas la desventaja ha sido mayor.

Todas las mujeres avanzan a un solo paso vestidas de negro y de morado, empuñan la mano, ondean las banderas moradas, porque la ola violeta nunca se había esparcido de esta forma en todos los años que tiene de existencia el estado de Guerrero, en donde, de acuerdo un informe de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres A.C, de 2010 a 2015 se cometieron 901 homicidios dolosos de mujeres en la entidad. Y en lo que va de este 2018 se han registrado 83 feminicidios según el monitoreo de la Colectiva Camina Violeta.

Foto: Marel Panchi Giles.

El trabajo que ha hecho Colectiva Camina Violeta desde el 2016 ha sido crucial para que salir a las calles del estado implique menos temor. Este 2018, las integrantes se dieron a la tarea buscar que más mujeres se sumaran a la marcha. En un diálogo horizontal se organizaron diversas actividades rumbo a la movilización del #24A.

Una de ellas fue que, en el marco de esta movilización, se presentó en la Facultad de Comunicación de la Universidad Autónoma de Guerrero [UAGro] el video ¿Qué le pasa al mundo llorona?, este material fue producido por Marel Panchi Giles, integrante de la Colectiva Camina Violeta. En él participaron las mujeres que convocaron a la marcha y en señal de descontento contra la violencia machista cantaron a una sola voz la canción popular de La llorona, pero esta vez con algunos arreglos en la letra a cargo de Valeria Méndez Orozco.

 

En los mismos ánimos de participación se organizó un foro titulado Escribiendo la revolución, que se llevó a cabo en las instalaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la UAGro, en donde participaron Blanca Vázquez y Joanna Medellín. Al foro asistieron mujeres de distintas edades y compartieron la lectura en voz alta de textos escritos por mujeres que años antes habían comenzado el camino de lucha por visibilizar las condiciones de desigualdad y su labor para cerrar esa brecha.

Tirarse al suelo, gemir, llorar, danzar entre las muertas que nos acompañan fue el ritmo que guió a Laura Zorrilla para deambular entre unas y otras en la Plaza Cívica de Chilpancingo. Esa plaza congregó a todas y las hizo participes de un soliloquio para honrar a las voces que callaron antes de tiempo.

La diversidad de mujeres convocadas fue más que la condensación del esfuerzo que realizaron todas la que participaron en las reuniones previas a la marcha.

Foto: Marel Panchi Giles.

El sur de México tiene una historia de resistencia que es más antigua que sus límites cartográficos. En esas circunstancias, el 27 de octubre de 1849 se erigió el estado de Guerrero, un territorio en donde se han enfrentado quienes ejercen el poder en forma desmedida y quienes desisten de este acto.

Quizá por ello, asumirse feminista en Guerrero nunca ha sido un tema de moda, al contrario, es renunciar a las dádivas que el estado patriarcal ofrece para apaciguar la exigencia de justicia. Debido a las condiciones geográficas y políticas, las mujeres en estos territorios salieron desde temprana edad a las calles, se fajaron el miedo en los faldones, porque no había de otra, porque había que hacerlo. Tal es el caso de Benita Galeana, impulsora del voto de la mujer y de la maestra y periodista Elodia Campuzano, quienes dejaron ejemplo de trabajo en una época donde asumir su legítimo derecho a sobrevivir era reprimido.

En Guerrero son ocho los municipios que tienen alerta de género: Chilpancingo, Iguala, Coyuca de Catalán, Tlapa, Ayutla de los Libres, José Azueta, Ometepec y Acapulco. Los protocolos de seguridad que implementa el estado siguen estando lejos de la prevención, sanción o reparación del daño, han señalado distintas organizaciones. El 25 de abril, un día después de la movilización del #24A, el fiscal general del estado de Guerrero, Xavier Olea, presentó su renuncia. Aún cuando la renuncia coincide con la marcha, las guerrerenses son consientes de que no fue por la movilización, sino por asuntos políticos que escapan a las manos del activismo. Lo único que esperan con esta renuncia es que quien llegue al cargo no le dé carpetazo a las investigaciones que se abren en casos de violencia de género.

Foto: Juan Antonio Arcos Sánchez.

Decía Juana Belén Gutiérrez de Mendoza, periodista y activista mexicana, integrante del Partido Liberal Mexicano [PLM], que las palabras adecuadas dictan la norma de toda publicación, y es cierto, porque el discurso de Yolitzin Jaimes, de Colectiva Camina Violeta, al termino de la marcha condensó el sentir y la posición política que muchas hemos asumido desde adentro o desde afuera de un estado que se sostiene por inercia. La palabra tan necesaria que nos convoca se resumió en la oración en la que Yolitzin concluye el discurso: «La revolución que comenzó en el sur sigue en resistencia. Ahora vamos sin balas, porque nuestra arma es la voz».

En Guerrero de forma histórica nos ha tocado jugar de local con la violencia, episodios como la guerra sucia, la guerra cristera, aguas blancas, la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, nos pone en los focos rojos del mundo. Pero en contraste con ese panorama se encuentran las personas que se mantienen en resistencia, porque bajar la guardia es un lujo que aquí no nos podemos dar. Caminar con las mujeres guerrerenses me hace recordar las palabras de María Andrea Villareal, cuando trasladó desde Estados Unidos las prensas que imprimieron el diario opositor al régimen de Díaz, El Hijo del Ahuizote, «Nosotras comenzamos la lucha emancipadora y ya vendrán otras a continuarla», y tenía razón, porque en el sur la están continuando.

 

Marel Panchi Giles: Comunicóloga feminista, maestra en Dirección de Negocios, miembra fundadora
y diseñadora de identidad de la Colectiva Camina Violeta. Fotógrafa y productora audiovisual 
de material con perspectiva de género.
Foto de portada: Juan Antonio Arcos Sánchez.


Yelitza Ruiz
Yelitza Ruiz
Abogada, tiene una especialidad en Derechos Humanos de la Seguridad Social, estudió la Maestría en Estudios de Arte y Literatura. Beneficiaria del Programa Jóvenes Creadores del FONCA en 2013-2014 y 2017-2018. Ha publicado los libros Abril en Casa [Mirando la pendiente, 2011]; Cartografía del tren [Praxis-SECUG, 2013]; Juan José Arreola, el narrador que se revela en el poema [Editorial de otro tipo, 2015]. Premio de Literatura Joven en la categoría de Ensayo Literario [2012], Premio de Poesía María Luisa Ocampo [2012]. Dirige la Consultoría legal Espiral, la organización Mujeres y Revolución, y el Festival Nacional de Escritores Acapulco Barco de Libros.



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