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El mundo al revés de Mancera

05 Abr, 2016 Etiquetas: , , , ,

¿Cuánto aguantará la política de ocurrencias que ha regido la administración de Miguel Ángel Mancera en la Ciudad de México? Son ya numerosas las protestas ante la falta de una respuesta adecuada a los problemas en materia ambiental y de movilidad que enfrentan los capitalinos.

TEXTO: RICARDO CRUZ GARCÍA

Ya lo hemos dicho aquí: el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, hace las cosas al revés y prefiere castigar que educar. Promueve el sistema de fotomultas para automóviles por rebasar el límite de velocidad, entre otros actos, en lugar de fomentar la cultura vial. Hace resurgir el sistema de puntos en la licencia de circulación para los infractores frecuentes, pero no establece el examen ni la prueba de manejo para obtener esa licencia. Endurece las normas para la verificación vehicular pero no se ven acciones para mejorar el servicio y la tecnología de este sistema. Continúa con la imposición de más trámites y gastos para que los automóviles puedan circular [renovación de tarjeta de circulación, seguro obligatorio], pero ni siquiera menciona la corrupción que atestigua prácticamente todo aquel que ha ido a las oficinas de la pomposamente llamada Secretaría de Movilidad. Sigue gastando en grandes obras viales enfocadas a los automóviles, como el paso a desnivel en el cruce de Circuito Interior e Insurgentes, en lugar de ofrecer alternativas de transporte público para desincentivar el uso del auto.

Ahora endurece aún más el programa Hoy No Circula, sin antes por lo menos anunciar una reestructuración y mejora del transporte público en la capital. Sin mencionar siquiera qué va a hacer con el eterno problema de los microbuses y las flotillas antiguas y contaminantes. Y en ese tenor, todavía se había atrevido a meter a las motocicletas en el mismo costal, sin pensar que para muchos –y me incluyo– es una alternativa eficaz ante el tráfico cotidiano, el ineficiente transporte público, además de que causa menos contaminación que un automóvil.

Como algunos ya han mencionado, la política de Mancera en cuestión de transporte, movilidad y medio ambiente se va haciendo de ocurrencias. Y es que no se ve rumbo, no se ve un programa. Muestra de ello es que tuvo que recular en lo concerniente a las motos, además de que siempre sí se autorizó que los taxis circularán el día que no les toque circular, aunque sólo de 5:00 a 10:00 horas, justamente para cubrir la demanda de pasajeros ante la ineficacia del transporte público colectivo.

En fin, eso es lo grave: mientras el transporte público no sea una mejor opción que el privado, nadie se bajará de su automóvil. Tristemente, eso es lo que los políticos no pueden ver.

En el mundo al revés de Mancera la mayoría de los ciudadanos utiliza el auto porque quiere y le gusta pasar horas de su vida parado en los embotellamientos cotidianos. No imagina que para la mayoría es más una necesidad y parece que no puede concebir, o no tiene los asesores que se lo hagan ver, que la gente prefiere sufrir un rato a bordo de su coche porque muchas veces, a pesar de todo, es la mejor opción para moverse en la capital. Porque en lugar de hacerse dos o tres horas del sur al norte de la ciudad, o de Ecatepec o Tecámac al Centro Histórico, o de Naucalpan a Taxqueña, se hace una hora en auto; o porque el Metro siempre está saturado y tarda mucho en pasar y además hay que aprender –o resignarse a– el arte del apachurramiento, resistir el baño María de sudor y que casi te bese el de enfrente, así como cuidarse del arrimón y la bolseada; o porque el servicio de los microbuses es pésimo y hacen base y paradas cuando se les antoja, y muchos manejan que da miedo, y otros tantos se van desarmando en el camino. En fin, eso es lo grave: mientras el transporte público no sea una mejor opción que el privado, nadie se bajará de su automóvil. Tristemente, eso es lo que los políticos no pueden ver.

Veremos cuánto aguanta la política de ocurrencias manceriana ante las numerosas protestas desde distintos campos [político, científico, mediático y social]. El recular sobre motos y taxis y el «llamado enérgico» de don Miguel Ángel al gobierno federal para destinar cinco mil millones de pesos para el transporte público en la capital son las primeras consecuencias de ello. Pero lo más importante: esperemos que pronto haya un programa serio y fundamentado para mejorar la movilidad y la calidad del aire en esta ajetreada y siempre noble Ciudad de México.

Imagen de portada: Rue Des Cascades by Krynowek Eine-Flickr-(CC BY-NC-ND 2.0).


Ricardo Cruz García
Ricardo Cruz García
Escritor, editor e historiador de la prensa mexicana. Es profesor de la FES Acatlán de la UNAM y se dedica a la divulgación de la historia. Obtuvo el premio a la mejor tesis de licenciatura sobre la Revolución mexicana, otorgado por la UNAM. Colaborador en diversas publicaciones impresas y electrónicas, es jefe de redacción de la revista Relatos e historias en México y autor de Nueva Era y la prensa en el maderismo (UNAM-IIH, 2013).




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