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«¡Nos queremos vivas!», el reclamo en Ecatepec

14 Mar, 2016 Etiquetas: , ,
Con una ofrenda de cruces rosas y un acto político-cultural se exigió
justicia para las mujeres asesinadas en los últimos cuatro años en el municipio. 
TEXTO: CÉSAR PALMA / FOTOS: LIZBETH HERNÁNDEZ Y CÉSAR PALMA

El sol desciende con toda su fuerza y da una sensación más árida a Ecatepec. La ausencia de sombra no hace sino acentuar la soledad del municipio: pocas personas en las calles, negocios cerrados. El movimiento que se percibe es monopolizado por los autos y las vagonetas de transporte público.

La plaza del palacio municipal luce todavía más muerta, sólo un puñado de personas inmóviles y una cruz gigante [formada por pequeñas cruces de madera pintadas de color rosa] se amontonan frente a un escenario improvisado. Es un evento convocado por más de 32 organizaciones [según el flyer difundido en Twitter] para exigir justicia para las mujeres asesinadas en este municipio, pero con asistencia muy escueta. Una de las representantes de esas organizaciones lo señala mientras dice al público: «Pero, ¿cómo estuviera aquí de lleno si fuera un concierto de rock?»

Sin embargo, las personas se mantienen atentas, escuchan cada una de las palabras que dicen los activistas y artistas; las letras de la banda de rock que tocó sin baterista; el monólogo ejecutado por una profesora de preparatoria que introduce a los asistentes a una vagina poderosa y mancillada al mismo tiempo; el mensaje aclaratorio que da una representante de la Red Denuncia Femenicidios Estado de México: «No son  muertas, son asesinadas, porque no es como que se murieron de repente, fue un tercero». Atienden al poeta desconocido ironizar sobre el machismo y bromear con el amor y los celos que matan; también atienden la propuesta que la compañía de teatro popular Tepito Arte Acá presenta: escenas comunes de violencia contra la mujer que ésta enfrenta en la adolescencia, la política, la educación, la familia, la religión y la economía.

Al final el sol no animó a las personas a abandonar su lugar, a las pocas que estaban sentadas alrededor de la plaza en las bancas con techo. Sólo caminaron cuando el sol bajó su intensidad y proyectó una sombra mucho más larga y fresca sobre el cemento. En el último momento, el evento había atraído a más personas, pero nunca suficientes, ni siquiera una por cada cruz que representó la muerte de una mujer aquí en Ecatepec, más de seiscientas en los últimos cuatro años. A pesar de ello hubo aplausos y ovaciones.

 



César Palma
César Palma
Editor de fotografía en Kaja Negra. Si alguien tiene que fotografiar al presidente, al papa o a mi abuela, ése quiero ser yo. En Twitter: @LittleChurch_ Correo: cesar@kajanegra.com




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