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Prohibido el paso. Recetas para el desastre, un libro de cocina anarquista

19 Jul, 2018 Etiquetas: , ,

¿Qué otros caminos hay para pensar nuestra vida ante el sistema político-económico imperante? Algunas ideas se desprenden de un libro que conjunta reflexiones de distintos integrantes de grupos y colectivos anarquistas titulado Recetas para el desastre: un libro de cocina anarquista, el cual, señala el autor de esta reseña, intenta promover la conciencia del individuo en diferentes aspectos de su vida diaria.

TEXTO: ALEJANDRO ROJAS

La red es una posibilidad de informar de qué manera se puede construir un mundo distinto al que nos ha planteado el sistema político-económico internacional. El libro Recipes for Disaster: an anarchist coockbook, cuya traducción sugerida sería Recetas para el desastre: un libro de cocina anarquista es una especie de manual de 624 páginas publicado por el colectivo CrimethInc, en diciembre de 2004.

En sus 62 capítulos ofrece información y estrategias para realizar acciones directas de repercusión social. Por ejemplo, hay secciones con la información necesaria para crear grupos de afinidad, organización de manifestaciones, bloques negros [grupos de civiles cuyo objetivo primordial es manifestar su repudio a los gobiernos y cuya vestimenta por lo general son playeras negras con alguna consigna impresa según sea el caso], apoyo legal, medios de comunicación independientes, sabotaje, hurto en supermercados, cultura de seguridad, serigrafía y además se tratan tópicos sobre sexo, salud mental y apoyo a los sobrevivientes de la violencia doméstica. Fue escrito durante tres años por decenas de colectivos radicales de todo el mundo luego de profundos debates sobre los diversos roles que la acción directa de los individuos puede jugar en la transformación social. CrimethInc, conocido también como CWC [CrimethInc ex-Workers’ Collective; en español: CrimethInc Colectivo de extrabajadores] es una organización independiente o red anarquista compuesta por varias células autónomas como ellos mismos lo definen en su página web [www.crimethinc.com] y en donde cualquier persona del mundo puede publicar sus carteles o ideas. Surgió en 1996 en Estados Unidos y desde esa época se han mostrado como un grupo antiautoritario y con perspectivas críticas hacia la cultura, la política, la forma de vida, el trabajo a partir de propuestas disidentes para vivir en este mundo. Estuvieron en un principio asociados a la escena anarcopunk estadounidense; pero su visión se ha expandido a todas las áreas de los movimientos altermundistas en contra de las democracias representativas y favoreciendo la acción comunitaria radical. El nombre del grupo hace referencia al Crimethink [crimental, o crimen-pensamiento] de la obra emblemática de George Orwell, 1984.

Curiosamente Recetas para el desastre no cuenta todavía con una traducción impresa en español. En México solo una de las grandes cadenas de librerías lo ofrece en su versión original a la venta, pero no en anaquel ni a la vista del público. La compra se hace exclusivamente por Internet. El título alude al Libro de cocina anarquista, publicado en 1971 por William Powell quien lo escribió para protestar por la guerra de Vietnam y después se arrepintió de haberlo escrito. Este era más bien un catálogo de fabricación de armas caseras con bajo presupuesto, muy adecuado para el sistema de guerrillas y terrorismo básico usado desde los años 50, 60 y 70, que hoy, en definitiva, resultaría pobre en conceptos de organización y filosofía, e inclusive rústico para las necesidades de individuos y gobiernos que buscan mayores aptitudes políticas, morales y cívicas. Crimethinc lo criticó, argumentando que no fue realizado por anarquistas; no deriva de la práctica anarquista, no tiene por objeto promover la libertad y la autonomía o desafiar el poder represivo: «Es apenas un recetario de armas caseras muy poco confiables. A lo sumo, se trató de un fraude, una parodia, y en el peor de los casos, un intento de socavar la legitimidad de la práctica anarquista y conducir a los lectores a lastimarse».

En cambio, Recetas para el desastre intenta promover la conciencia del individuo en diferentes aspectos de su vida diaria. Al referir el término «acción directa», los autores plantean cuestiones aparentemente simples; desde cómo elaborar una manta de protesta, tomar una calle, usar la bicicleta como herramienta de manifestación, el uso de pinturas, grafitis, técnica wheatpasting [pegamento o engrudo que se usa para crear arte urbano con carteles o decorar paredes],  rótulos, el uso de la tecnología como los teléfonos celulares en diferentes tipos de actividades subversivas. Lo interesante es la profundidad que los autores alcanzan en los detalles y la temática. Por ejemplo, cuando se explica la colocación estratégica y herramientas que un grupo de manifestantes debe tener ante el arribo de la policía antimotines y situaciones imprevistas como la planeación que se debe tener ante una situación de tránsito; actividades civiles ajenas a un movimiento y más. Se busca que las estrategias, desde el sabotaje simple hasta acciones más complejas, hagan de una protesta un suceso contundente, mejor pensado y llevado a cabo de una manera hasta cierto punto exitosa. Aquí vale la pena señalar que los consejos o recetas que se enumeran están basados en experiencias sucedidas en varias ciudades de Europa y Estados Unidos. Por lo que, dentro del largo índice de temas, habría que elegir con suspicacia lo que más se acomode a los intereses anarquistas que se quisieran poner en práctica en una ciudad como la nuestra.

[…] CrimethInk es una transgresión sin la cual la libertad y la autodeterminación son imposibles, esas llaves maestras que abren las cárceles de nuestro tiempo[…]

Una de las vertientes más sugestivas que se exponen son las reflexiones acerca de los intereses básicos de un ser humano. El trato que se tiene con los demás, con el medio ambiente y con el poder. Existe todo un capítulo sobre el rol y el sentido de la sexualidad humana, la comunicación de pareja como principal artífice del entendimiento. Sin intentar abordar el tema con atisbos de carácter psicológico, se hace énfasis en problemas como la libertad sexual, la violencia, la incomprensión, el SIDA, entre otros temas. En los demás capítulos se desarrollan críticas al consumismo desbordado –tanto alimenticio como tecnológico– que funciona como catalizador del control de masas en esta época. Finalmente, en el penúltimo capítulo se nos muestra la forma en que cualquier ciudadano, de cualquier lugar del mundo, puede formar parte del colectivo Crimethinc, ya que éste trabaja como una organización descentralizada, formada por varias células que concentran una variedad de visiones políticas. Cada integrante o grupo opera de forma autónoma. Aunque pareciera clandestino, el grupo fundador ha logrado establecer en Canadá su centro de operaciones para imprimir los libros. En Recetas para el desastre se expone que varios de los autores han decidido permanecer en el anonimato, pero sí nombran a algunos grupos y colectivos; en consecuencia, se aconseja a cualquier nuevo integrante anarquista ser cuidadoso en el modo de operar los conocimientos que se han expuesto y no caer en suplantaciones por parte de otros grupos.

«La historia no es algo que le sucede a la gente, es la actividad de las personas. En cada momento, en cada decisión y en cada gesto, hacemos nuestra cultura, nuestra historia de vida, nuestro mundo. Si nos hacemos responsables de nosotros mismos, atribuimos esta facultad a los ejecutivos, políticos, estrellas del pop, los sistemas económicos, o deidades. En una sociedad que glorifica su poder y nuestra pasividad, todo pensamiento que desafía esta pasividad se muestra al pensar. CrimethInk es una transgresión sin la cual la libertad y la autodeterminación son imposibles, esas llaves maestras que abren las cárceles de nuestro tiempo».

 

Imagen de portada: Untitled by A Syn. Flickr- [CC BY-SA 2.0]


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Blog tricéfalo dedicado a la literatura, el cine, la música y la bebida. Un invitado diferente cada mes. Porque cuatro cabezas son mejor que tres. Autores: Enrique I. Castillo | Gonzalo Trinidad Valtierra | Luis Aguilar * Contacto: cancerbero0666@gmail.com



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