EL PERIODISMO QUE QUEREMOS

Hace tres años, el 6 de abril de 2015, les presentamos la nueva Kaja Negra. Entonces les compartimos reflexiones sobre lo que nos motivó al cambio y lo que buscábamos con él. Poco a poco nos hemos ido acercando a los objetivos que nos planteamos en aquel momento, entre ellos: consolidar nuestra apuesta periodística. Ahora, en este 2018, la Kaja ha empezado a expandirse. El periodismo y nuestra independencia editorial siguen siendo nuestros ejes. Tenemos claro que aún nos falta mucho por corregir, experimentar, aprender y arriesgar. Con esto en mente, estamos delineando el que será nuestro proyecto de gestión cultural integral, el cual aglutinará distintas disciplinas y saberes. Nos estamos nutriendo de distintos enfoques, voces y críticas. Deseamos aportar lo que podamos a la comunidad a la que pertenecemos. Hace tres años estábamos alegres por iniciar una nueva etapa, hoy, también. Gracias por acompañarnos y ayudarnos a no desistir en la búsqueda de El periodismo que queremos.

Lizbeth hernández

Directora

[lizbeth@kajanegra.com]

Tres años. Aún recuerdo los nervios y la adrenalina que me generó presentarles a la nueva Kaja Negra. Sabía que estábamos por iniciar un camino que nos llevaría a tener de frente situaciones y retos que no habíamos conocido como equipo. Durante este tiempo en nuestro país se agudizaron distintos problemas y quienes integramos la Kaja tomamos decisiones editoriales ante algunos de estos: dialogamos y transparentamos nuestra postura editorial ante la violencia contra las y los periodistas y la violencia contra las mujeres. También decidimos que, pese a las tendencias en muchos medios [urgencia por ser virales, notas brevísimas, por ejemplo] nosotros mantendríamos:

1) Nuestra apuesta por las historias de largo aliento. No buscamos clics para vender espacios publicitarios en nuestro portal. Queremos contar lo mejor posible una historia.

2) Nuestra agenda temática regida por nuestros eje de interés, que contempla abarcar ciertas coyunturas con nuestro enfoque y rigor. No somos un medio diarista y por momentos hemos estado más cerca de la irregularidad en nuestras publicaciones, pero tenemos claro que preferimos la calidad antes que la cantidad en nuestros contenidos.

 3) La articulación de proyectos más allá del periodismo. Queremos interacción con nuestras lectoras y lectores, buscamos retroalimentación y explicar lo mejor posible los temas que abordamos [desde derechos humanos hasta cultura pop].

Creemos en lo colectivo. Por ello, en estos tres años hemos impulsado coberturas con otros medios de América Latina, hemos concretado alianzas con periodistas, documentalistas, programadores y programadoras. Hemos abierto espacio a ilustradoras e ilustradores. Incluso, este año dimos nuestro primer paso editorial. Y tenemos más proyectos en puerta.

Por supuesto, en este tiempo también nos hemos preguntado qué modelo de negocio queremos. De hecho, más que un modelo de negocio, tengo en mente una pregunta: ¿Cuál es la economía que permite que el periodismo sea sostenible? Hasta ahora, a la Kaja la financiamos quienes la integramos. Sabemos que esto no es lo mejor, porque para mantener a Kaja en pie tenemos que realizar otros trabajos y eso también limita lo que podemos hacer aquí. Por eso, este año exploraremos alternativas de financiamiento.

Queremos tener mejores condiciones laborales no sólo para el equipo base sino para todas y cada una de las personas que colaboran con nosotros. Queremos ir por más.

Cuando inicié este nuevo rumbo con la Kaja, sabía que era un proyecto no solo profesional, sino de vida.

Aún recuerdo las preguntas que tenía en 2015: ¿Qué buscamos con lo que hacemos? ¿Para qué sirve lo que escribimos o documentamos? ¿Lo estamos haciendo bien o no? He agregado otras como: ¿Qué están, estamos, haciendo los medios y periodistas para romper la hegemonía cultural de la violencia, del machismo, en nuestro país? ¿Por qué importa y qué implica preguntarnos esto? Y ahora que celebramos un año más de la Kaja me parece pertinente no olvidarlas. Al contrario, estas preguntas son eje en la ruta que quiero y busco delinear con mi equipo, con nuestros cómplices; con ustedes, nuestras lectoras y lectores.

El camino con Kaja Negra ha sido y es interesante. Sigo aprendiendo mucho de Ketzalli, de César [aprendí mucho de Samuel] y de cada una de las personas que ha colaborado en la Kaja. Todas/os han sido invaluables. El camino no ha sido fácil, pero también los errores aportan. Agradezco todo.

Tres años. Aún siento los nervios y la adrenalina. Sí, apuesto todo para lograr El periodismo que queremos.

Ketzalli ROSAS

Coordinadora editorial

[ketzalli@kajanegra.com]

Siempre regreso al origen, a los momentos que me cautivaron, que me emocionaron y que hicieron que emprendiera el vuelo. Así que por eso siempre regresó a mi primer momento en la Kaja. Fue con una crónica sobre la salida de Carmen Aristegui de MVS, cuando la periodista informó en el programa de radio sobre la colocación de una pancarta en la Cámara de Diputados en la que miembros de la oposición insinuaban que el entonces presidente, Felipe Calderón, sufría problemas de alcoholismo, esto en 2011. Escribir aquel texto no sólo me mostró las historias y los temas de los que quería escribir, también por primera vez me hizo sentir que pertenecía a algo, que podía cargar el título de periodista y que podía integrarme a un equipo de trabajo, donde lo que decía y mis ideas no sólo valían, sino que contribuían, de alguna forma, en la consolidación de una propuesta periodística, de un medio. En lo que ahora es Kaja Negra.

 

 

El proceso de integración a aquel primer equipo de Kaja fue muy sencillo y natural, creo que por la juventud y el ímpetu que todos mostrábamos. Mantenernos, sin embargo, no ha sido igual de sencillo y no por falta de ímpetu y juventud, sino porque Kaja Negra ya no sólo es un proyecto profesional, es también un proyecto de vida; que nos exige cada vez más compromiso, tiempo, dedicación y entusiasmo. Un reto que a César, Liz y a mí nos llena de orgullo y que nos motiva a no desistir, a mantenernos firmes [redefiniédonos y cuestionándonos continuamente].

Quienes hemos permanecido desde entonces [y en lo últimos tres años, en los que hicimos un alto para redefinirnos y lanzarnos de nuevo] hemos compartido objetivos claros: queremos hacer periodismo más allá del diarismo, de calidad, con perspectiva de derechos humanos y de género; contar a partir de diferentes narrativas, hacer alianzas.

Queremos ser más que un medio de comunicación, queremos ser una plataforma de creación, de propuestas; un espacio que se reinvente y ofrezca a nuestra comunidad y lectores la misma oportunidad de proponer y recrearse.

Tres años pasaron más rápido de lo que imaginamos. Y más que apabullarnos, nos han motivado más que nunca para seguir aprendiendo, compartiendo y no bajar la guardia en nuestro trote de trabajo. En lo que queremos del periodismo. Los proyectos e ideas que tenemos para este año y los que vienen, nos han enseñado lo que hemos crecido como profesionales, y también nos han señalado lo que debemos cambiar o mutar a mejores prácticas en el trabajo, en el equipo, en nuestra empresa. Hemos sido afortunados y queremos seguir siempre cargando con esos momentos que nos impulsaron a emprender el vuelo para convertirnos en periodistas y que nos dieron las armas para conformar nuestra propia propuesta periodística. Para que la Kaja siga viva.

CÉSAR PALMA

Editor audiovisual

[cesar@kajanegra.com]

Construir empresas, sociedades u otro tipo de organizaciones en México es una tarea de mucho esfuerzo. Construir un proyecto periodístico también lo es. A esto se suma que ejercer  el periodismo en este país implica el riesgo de ser asesinado, amenazado, golpeado y/o censurado. Kaja Negra ha sido afortunada en estos tres años y no ha enfrentado este tipo de calamidades [sobre todo si comparamos nuestra situación con la de otros colegas], pero no perdemos de vista este asunto en el desarrollo de nuestro proyecto.

Sin embargo, el problema de los recursos sí ha sido una de las principales preocupaciones para nosotros. Por eso este año y los próximos, dedicaremos esfuerzos para dar más pasos en esa dirección. Aunque no es exclusivamente nuestro principal cometido, sí definirá nuestro futuro.

Hoy en día los integrantes de Kaja Negra ponemos de nuestro bolsillo todos los recursos que exige el proyecto y no obtenemos ni un peso de retorno. En este sentido, la producción periodística se ha limitado al tiempo y dinero libre que tenemos.

 

 

Creemos que en la medida que Kaja pueda generar recursos, podremos optimizar nuestro trabajo, con investigación más profunda, innovación tecnológica o de otro tipo y podremos retribuir a nuestros colaboradores.

También podremos consolidar  nuestra independencia editorial. A veces se piensa que si hay dinero en juego el medio se pervierte; eso puede ocurrir bajo modelos opacos y/o que dependan de una sola fuente de ingresos como la publicidad oficial. No es el que nosotros buscamos. Tenemos claro que requerimos buenas condiciones económicas y no tememos a la transparencia. Consideramos que un buen plan de sostenibilidad nos permitirá ensanchar otras libertades, las más obvias: recreativas, intelectuales y por supuesto la libertad de expresión. No tener recursos limita la capacidad para abordar temas, investigar, probar nuevos formatos, sumar especialistas, viajar y construir redes.

 

 

No queremos ser una empresa ávida de un retorno de inversión inmediato, si ese fuera el cometido, entonces Kaja no debería ser un medio de comunicación, sino distribuidor de calcetines, dulces o cualquier otra cosa. No, buscamos compartir historias que impacten a diferentes escalas, a una personas que nos lee en su smartphone, a quien ve uno de nuestros documentales en una biblioteca, a una comunidad fuera de la Ciudad de México y más. Esto es a lo que aspiramos.

¿Dónde obtener el dinero? No hay una respuesta única para los medios, y Kaja se enfrentará a ese reto. En estos tres años hemos recuperado muchas ideas y nuestro camino parece más claro que el de años atrás. Hoy sabemos que un medio muy bien vinculado a sus lectores tiene más posibilidades de vivir; lo mismo aplica con los colaboradores. También hemos descubierto que las herramientas tecnológicas son importantes para llegar fuera de nuestra esfera, incluso otros países, pero no sustituyen al diálogo en vivo, a las actividades offline.

La apuesta de los próximos años es mutar en un medio con lo mejor de nuestra época [tecnología, nuevos lenguajes] e incluir algunas invariables: el contacto con la comunidad a la que pertenecemos, divertirnos con lo que hacemos, crear redes en beneficio de todos y no perder nunca las ganas de crear.

LAS NUEVAS APUESTAS DE KAJA

Editorial

A partir de este 2018 Kaja Negra desarrolla un proyecto como editorial. Los libros digitales son nuestra apuesta.

Casas vacías  es la primer novela que publicamos.

Redes y creación

El trabajo colectivo implica también formación, capacitación y alianzas. Queremos más trabajo con otras comunidades.

Iniciamos una serie de Talleres de Seguridad digital para periodistas en alianza con #SeguridadDigital y otras organizaciones. 

Lo que hemos logrado

Reconocimientos

Octavo Premio Nacional Rostros de la discriminación Gilberto Rincón Gallardo [2012], en la categoría de Crónica en Medios Impresos y/o Internet.

Tercer lugar en la categoría de Documental en el concurso «Género y justicia» Edición 2015 organizado por la SCJN, ONU Mujeres México, Periodistas de a Pie y Mujeres en el Cine y la Televisión A.C.

Primer lugar en el Premio Rostros de la Discriminación «Gilberto Rincón Gallardo», 2016. [Categoría de Texto].

ALIANZAS

Coordinamos dos coberturas especiales con medios y organizaciones de América Latina y España: 

 

  • #25N: Importa mirarnos [En la que participaron Animal Político, Distintas Latitudes, Feminicidio.net, Lado B, Nómada, Píkara Magazine, Prensa Comunitaria, Proyecto Ambulante, SinEtiquetas y ¿Cuántas más?]

 

  • #LosOtrosMuros: Más allá de la frontera norte [Con la colaboración de El Faro, Distintas Latitudes, Nómada, Prensa Comunitaria y de los colegas de Otromexico]

LIZBETH HERNÁNDEZ, directora

[lizbeth@kajanegra.com]

Sin autocrítica no hay periodismo. Hace falta que los periodistas dudemos y nos preguntemos: ¿qué buscamos con lo que hacemos? ¿Para qué sirve lo que escribimos o documentamos? ¿Lo estamos haciendo bien o no?
Estas preguntas más una serie de reflexiones nos llevaron a hacer un alto. A replantear lo que es Kaja Negra. Hoy puedo decir que Kaja Negra es un portal periodístico que ha ido de la inexperiencia a la profesionalización, que aún no concluye. El camino ha sido enriquecedor.
Empezamos sin tener más certezas que nuestras ganas de construir una alternativa periodística. Desde 2010 hemos aprendido mucho, y claro, también cometimos errores. Experimentamos, pero también dimos pasos en falso. Y estos pasos nos ayudaron. Corregimos.
Cada una de las personas que ha participado en la Kaja lo sabe.
Cada una de ellas ha dejado enseñanzas que la Kaja no olvida.
Ahora, a más de cinco años de haber nacido en la red, regresamos para decir: estamos aquí para seguir contando historias. La lógica de medio masivo no es la nuestra. El diarismo no es nuestro fin, pero no huimos de la coyuntura. No, no nos interesa reproducir verdades oficiales de manera automática. Estamos aquí para dudar, escuchar, observar, investigar, contrastar, dialogar.
Para arriesgar.
No somos ajenos a la realidad de nuestro país. Esta es nuestra forma de decirlo.
Por eso estamos aquí, con nuestra apuesta renovada, misma que seguiremos afinando con la participación no sólo de nuestro equipo y colaboradores, también con la de ustedes que nos leen.
Porque este es el periodismo que queremos. 

KETZALLI ROSAS, coordinadora

[ketzalli@kajanegra.com]

El equipo de Kaja Negra decidió hacer un stop. Era necesario. Porque a veces hace falta mirar atrás para observar las huellas que hemos dejado, constatar si dimos pisadas contundentes, si fueron los pasos que quisimos dar, para revirar, replantear, reconstruir. Ahora estamos de regreso, siete meses después, con los bríos tenaces de escupir el periodismo que queremos ―leer y hacer―. Hubo pérdidas y caídas que nos colocaron contra la pared, en un callejón sin salida; pero que nos dieron las herramientas para enfrentarnos ―incluso a nosotros mismos― y empezar de cero; caminar por lo andado, corregir y renacer con una visión clara de nuestro periodismo. Porque Kaja Negra se convirtió en un tren desbocado que nos exige profesionalismo y compromiso. ¿Te subes y arriesgas?, nos gritó desde las entrañas de su furia emprendedora. Por eso, el equipo de Kaja Negra está aquí de nuevo con trabajo, propuestas y proyectos que queremos compartir con ustedes, nuestros lectores; siempre invitándolos a que, al igual que nosotros, miren a nuestro pasado y descubran por sí mismos quiénes somos y de qué estamos hechos. Ustedes, lectores, juzguen si tomamos las decisiones correctas y critiquen nuestra labor como el medio de comunicación que somos. Mientras tanto bienvenidos sean a la nueva Kaja Negra.

CÉSAR PALMA, editor de foto

[cesar@kajanegra.com]

El periodismo que queremos es un proyecto profesional y de vida. En cada imagen o palabra se podrá encontrar dedicación, tiempo, cariño y también diversión. La nueva Kaja Negra salió de la licuadora después de mezclar distintas formas de asumir el periodismo, pero con el objetivo en común de construir un espacio para la experimentación y la constante renovación de nuestra manera de contar historias. Este espacio está fundado sobre el valor de la libertad: de expresión y de autosuficiencia. La Kaja pierde sentido cuando nos ajustamos a las viejas formas de hacer periodismo, a que las historias estén a modo, o que nuestros criterios periodísticos se ajusten a la marea del mercado.
Kaja Negra pretende darle la vuelta a esas problemáticas a partir de enfoques propios de nuestra época: ensanchar la comunidad a través de la virtualidad, aprovechar las ventajas de la interconexión tecnológica; narrar historias con mayor cercanía, incluso en comunidad, procurando eliminar aquella visión que aún persiste entre los medios como instituciones políticamente correctas e imparciales. La Kaja difícilmente podría ignorar tales tareas y pretender sobrevivir: su naturaleza de medio alternativo le lleva a tener siempre presente esos objetivos. Queremos un periodismo vivo, colorido, multiforme… Para ello nos haremos responsables de estas libertades que hemos tomado. Como dice Camus: “La libertad no es nada más que una oportunidad para ser mejor”.

 
 

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