Recomendamos

Sobre la música electrónica

16 May, 2013 Etiquetas: ,

En sus orígenes, la música electrónica no estaba asociada a los conciertos masivos al aire libre ni al consumo de sustancias psicotrópicas. Era una rareza de laboratorio acústico.

TEXTO: CÉSAR PALMA

En varias ocasiones me he topado con personas que dicen cosas más o menos así: “la música electrónica es repetitiva”, “me desespera el puro punchis punchis”,  “no dice nada”. Hablan con el desdén común de quienes prefieren un género a otro; cuando la música, en realidad, es complementaria en todos su géneros y épocas. Ningún género es un producto aislado o anacrónico, todos surgen bajo circunstancias muy particulares. Para entenderlos -eso no implica disfrutarlos o volverse fan- es necesario analizarlos bajo una perspectiva histórica.

Por eso, en esta entrada haré un breve recuento histórico tomando en cuenta pasajes que considero importantes para entender el desarrollo de este género. Por lo menos yo quedé impactado. Me di cuenta de que la electrónica es todo un campo para la realización musical y representa una etapa importante en el desarrollo de la música contemporánea. Sin ella, además de no existir los raves, no se habrían creado, o no serían lo que conocemos, Lady Gaga, Madonna, Michael Jackson, Freddie Mercury, Pink Floyd y otros artistas populares. (Me disculpo de antemano si existen omisiones o errores. Lo más que pretendo es estimular a escuchar un poco de este género.)

La música electrónica en un principio no estaba asociada a los conciertos masivos al aire libre ni al consumo de sustancias psicotrópicas. Era una rareza de laboratorio acústico. Algunos de los pioneros fueron ingenieros que buscaban componer usando computadoras. Es más, no eran computadoras sofisticadas, todo consistía básicamente en filtros y aparatos para distorsionar los sonidos de instrumentos acústicos. Sin duda no pasaba de lo experimental. 

Los autores armaban sus demostraciones estrafalarias en galerías poco concurridas de Nueva York o París con éxito modesto. Montaban cientos de bocinas, pantallas, guitarras por aquí y allá… no obstante, fueron las bases para la producción musical moderna. 

Autores

Algunos músicos como Edgar Varése (1883 – 1965) se interesaron por los instrumentos electrónicos porque permitían ampliar las posibilidades en lo que respecta al color, las frecuencias y las texturas en sus piezas musicales. Varése buscó causar una sensación de tridimensionalidad en sus composiciones. Es decir, que el espectador experimente el sonido viajando desde diferentes direcciones sonoras. La concepción de la música como la mera narración de una historia cotidiana o épica cambió. Ahora se trataba de situar al oyente en un nivel distinto, brillante, oscuro, inestable, colorido; con sonidos que no existen en la naturaleza ni con los instrumentos tradicionales de la época. No se hablaba de un tema principal o parte “a” “b” y “c” si no de “espacio”, “textura”. 

Aquí una de las piezas armadas por Varése donde su intención era colocar al espectador en medio de una sonoridad multidireccional. 

Los instrumentos eléctricos más populares fueron la guitarra eléctrica, el órgano y el piano, a pesar de no ser propiamente instrumentos electrónicos (aunque sí fueron adaptados con dispositivos eléctricos: amplificadores o pedales). Así, los compositores llevaron la música a terrenos poco experimentados. Bajo esta mezcla se crearon grandes piezas incluyendo trabajos de The Beatles, una de las primeras bandas en palpar este nuevo terreno.

Aquí Paul McCartney muestra el sonido del Mellotron un instrumento que se encuentra en la transición de lo acústico a lo electrónico.  Si bien su funcionamiento es mecánico ya podía crear el sonido de una trompeta o de una orquesta con un sólo botón. Pues sí, The Beatles se adentraron a la música electrónica. 

***

El primer antecedente de la música electrónica podría situarse en la década de los setenta con el francés, Jean Michel Jarre, a quien un profesor le dijo que creía que la música podía extraerse de cualquier objeto. Esa lógica llevó a Jarre a pensar en hacer composiciones con máquinas, sintetizadores, ya no cuerdas percutidas, maderas o viento, sino con circuitos, diodos, resistencias… Su casa fue el laboratorio. Durante algunas semanas grabó la obra fundamental en la historia de la música electrónica: Oxygène. A partir de este momento la música electrónica tomó otra dirección. Ya no se trataba de un complemento o un adorno de segundo plano, ya era la protagonista y se convirtió en el canal para expresar nuevas ideas. 

La música electrónica creció exponencialmente. Saltó al rock, al pop, al disco y a una serie de géneros contrapuestos. Se convirtió en un nuevo cemento para afianzar ideas antes inusuales. Alteró todo, la armonía, la melodía, el ritmo. Podríamos afirmar que la música electrónica cambió la forma de construir melodías. 

Ahora veamos a Pink Floyd haciendo lo suyo con ayuda de las distorsiones vocales:

Para algunas bandas o solistas el uso de instrumentos electrónicos se volvió un soporte; para otros, el eje, y empezaron a producir piezas musicales con cajas de ritmos, sintetizadores, mezcladores y otros aparatos. Surgieron géneros de todo tipo, los psicodélicos, el dance, dubstep, trance, house, minimal… y decenas más. Cada género con sus exponentes. Cada uno con propuestas específicas e intenciones bien definidas. No voy a explorarlas, pero vale señalar que son conceptos distintos. 

Es música inspirada en trascendentalismos como la religión, la experiencia con las drogas, las alucinaciones, el futuro, el tiempo, el espacio o aspectos bastante específicos: una máquina sobrecargada, los megabytes, la información…Música sobre un objeto. Un sonido agresivo de un arma. Sólo se me ocurre pensar en Chopin logrando algo similar en su estudio “Ocean” donde realmente puedes escuchar el sonido de las olas. Aquí las ráfagas. 

Aquí una máquina sufriendo una sobrecarga. 

Tras este breve repaso por los inicios de la música electrónica, puedo decirles que, si bien resulta un poco tedioso escucharla si no se está acostumbrado, con el tiempo es posible disfrutar un género lleno de energía y experimentación. Inténtentenlo y cuéntenme cómo les va.



César Palma
César Palma
Editor de fotografía en Kaja Negra. Si alguien tiene que fotografiar al presidente, al papa o a mi abuela, ése quiero ser yo. En Twitter: @LittleChurch_ Correo: cesar@kajanegra.com



Leave a Reply


Artículo Anterior

Bajo la mezclilla

Siguiente Artículo

Wagner en aforismos





También te recomendamos


Más historias

Bajo la mezclilla

Sales de la chamba y esperas en la esquina más cercana. En ti crece el debate: emprender camino al barrio o ceder ante...

13 May, 2013